“Los diputados que no habían jurado estaban fuera del recinto”, aseguró el diputado del PRO Daniel Lipovetzky, que no dudó en calificar como barrabravas a los diputados de la oposición.
Transcurrido un día de la fallida sesión de la Cámara de Diputados en la que se iba a tratar la reforma jubilatoria y la reforma impositiva que propone Mauricio Macri, los ecos del escándalo y la represión parecen lejos de acallarse. Uno de los temas que trascendió de la sesión fue el supuesto intento del oficialismo por incorporar a dos diputados que aún no habían jurado para lograr el quorum, una movida que fue objetada por la oposición para pedir que se levante la sesión.
Los diputados que no habían jurado estaban fuera del recinto esperando para jurar, es una mentira más de los que parecen más barrabravas que diputados
Desde Cambiemos, no obstante, salieron a negar tajantemente la especie y la atribuyeron a la posición “barrabrava” que, aseguran, tuvo el kirchnerismo y otros sectores de la oposición. Así lo expresó el diputado Daniel Kipovetzky, del PRO, quien aseguró que “es absolutamente mentira” que el oficialismo haya recurrido a “diputruchos”.
“Es absolutamente mentira, había quórum, esos diputados no estaban en el recinto. Los que violaron el reglamento, patotearon e insultaron, en una actitud nunca vista, son los que creen que somos todos iguales, pero no lo somos”, se descargó, al aire de “No te des vuelta”, en la tarde de FM CIELO 103.5. “Los diputados que no habían jurado estaban fuera del recinto esperando para jurar, es una mentira más de los que parecen más barrabravas que diputados”, insistió.
Lipovetzky admitió que la de ayer fue “una jornada lamentable, tanto adentro como afuera del Congreso” pero responsabilizó por ello a “30 o 40 diputados, sobre todo de kirchnerismo, de una manera violenta y patoteril, lograron parar una sesión con violencia”. “Es muy repudiable que hayan apretado e insultado al presidente de la Cámara, casi llegando a la agresión física, se comportaron como verdaderos barrabravas”, agregó.
También contradijo la opinión de Elisa Carrió, socia del oficialismo, que pidió formalmente el levantamiento de la sesión. “Los climas externos no deberían de ninguna manera repercutir internamente, porque sino estaríamos generando un precedente para que no sesionemos”, opinó. “No se nos escapaba lo que pasaba afuera del recinto -admitió el legislador del PRO- y se lo planteamos a los propios diputados que vinieron: sentémonos, discutámoslo y después hagamos la sesión, porque teníamos quórum para hacerla”, remató.



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