Desde Bariloche, Cristina contra los gremios

Desde Bariloche, Cristina contra los gremios
La presidenta Cristina Fernández dijo ayer que "es imposible vivir en una sociedad ajena a los conflictos" pero pidió que se diriman "en forma democrática", en directa alusión a la protesta gremial que paralizó el miércoles los trenes de la capital y el conurbano. "No puede ser que estemos sometidos a núcleos de extorsión" advirtió desde esta ciudad, adonde viajó para inaugurar una nueva biblioteca en el Centro Atómico.
Sin nombrar al gremio ferroviario, la mandataria dejó en claro que se refería a la crisis que afectó al transporte cuando manifestó su comprensión hacia quienes "por ahí ganan mucho menos que los que están haciendo lío y necesitan volver a su casa porque trabajaron todo el día".

En otro tramo, descalificó a "los sectores representativos, a los sindicatos que hoy se arrogan lo conseguido para sus afiliados, pero son los mismos sindicalistas de hace 20 ó 30 años, cuando el pueblo se moría de hambre y no pasaba nada".

Fernández pidió "respeto" y tomó distancia de los huelguistas. "Debemos respetarnos en el hecho de permitir que cada uno ejerza su libertad –exhortó–, y no tener el problema de que le corten una calle y que un servicio se interrumpa sin ningún tipo de explicación". Aseguró también que "nadie ha hecho más" que su gobierno "por recuperar el poder de los trabajadores sindicalmente organizados".

El acto se desarrolló en una carpa montada dentro del predio del Centro Atómico, a la que la presidenta llegó luego de recorrer las obras de la nueva biblioteca Leo Falicov y del laboratorio de física experimental que todavía está en construcción.

La carpa estuvo dividida por mitades con un vallado que reservó un espacio para los funcionarios e invitados, mientras que el otro fue destinado a los militantes del Movimiento Evita, La Cámpora, Nuevo Encuentro y Kolina, entre otras agrupaciones.

Fernández destacó los logros de su gobierno en materia de ciencia y tecnología y también la fuerte inversión destinada a la educación superior. Por teleconferencia inauguró distintas obras en las universidades de Villa María, Rosario y Misiones.

"Hemos logrado sacar a la ciencia de ese lugar misterioso, casi inasible, para ponerla también al servicio de la producción", aseguró.

Señaló también que su gobierno consiguió recuperar "eso que se llama movilidad social ascendente" y que permite hoy que muchos chicos "sean los primeros en su familia que pueden acceder a la universidad".

La mandataria subrayó además los avances conseguidos en energía atómica y recordó que hace diez años "la CNEA estaba sepultada por falta de recursos".

"Somos líderes en energía nuclear y líderes en no proliferación nuclear –advirtió–. Porque muchos de los que se desgarran las vestiduras tienen armas nucleares. La Argentina no, jamás".

Desde el público hubo cánticos en favor del presidente de Bolivia Evo Morales. La presidenta recogió el guante y pidió licencia para apartarse del tema con una "digresión". Contó que en pocas horas estaría en Cochabamba "para desagraviar a Evo".

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