Si es verdad que a través del humor es más fácil decir verdades que duelen, la frase fue perfecta: “Los funcionarios de la Municipalidad tienen más internas que los jugadores de Boca”.
Los desaciertos son evidentes y apabullantes. Y con una gran diferencia: mientras en Boca la interna se traduce en goles en contra, en la Municipalidad les errores los pagan los vecinos.
Esta semana el secretario de Obras y Servicios Públicos de la Municipalidad de San Luis, Ramón Zarrabeitía dejó en el terreno del ridículo al secretario de Gobierno, Julio Fagés, al descalificar un informe enviado a la presidencia del Concejo Deliberante, para responder inquietudes de la Comisión de Obras Públicas respecto al estado de la red cloacal en la ciudad capital.
El informe, elaborado personalmente por el director de SerBa, Edgar Magallanes intentaba responder sobre aspectos puntuales referidos a la red cloacal de la ciudad capital, el derrame de líquidos cloacales y mantenimiento de esa red. Y fue girado con su firma y la del secretario de Gobierno a la presidencia del Concejo.
La respuesta de Zarrabeitía -en una nota enviada al presidente de la Comisión de Obras Públicas del Concejo, Gustavo Zavala- tuvo su particularidad; si bien fue contundente para descalificar el informe también aportó una cuota de confusión.
“Le informo que no ratifico la respuesta brindada oportunamente, poniéndome a disposición de esa Comisión, a los fines de disipar cualquier duda referida al tema que nos compete en la oportunidad que considere conveniente”, aseveró taxativo, mientras esquiva acercarse al edificio de calle Colón para evitar su interpelación.
Zarrabeitía rechazó el informe municipal pero no hizo la rectificación correspondiente, con lo que su expresión se asemeja al célebre “no positivo” del radical Julio Cobos.
A este equipo, no lo salvan ni los obedientes relatores de Fútbol para Todos…

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