Cuando le faltan 10 meses y medio para terminar su mandato, Daniel Giacomino sigue enfrentando crisis política y recambios de gabinete, lo que viene ocurriendo desde casi el inicio de la gestión y que ha llevado a unas 600 designaciones de funcionarios por parte del intendente de la ciudad de Córdoba.
Los trascendidos indican que Viola, que formalizará su renuncia mañana, será reemplazado o por Almagro, actual directora de Cultura y Educación, o por alguien del sector de la esposa de Giacomino. Se mencionan a Sergio Domigian (referente del Partido Constituyendo Participación), Omar Quiroga (actual Director de Planificación y Gestión de Programas Sociales) o Carolina Lacerra (actual Directora de Medicina Preventiva).
Ni el intendente ni los funcionarios municipales tuvieron ninguna expresión sobre el portazo de Viola y sus graves acusaciones.
En un comunicado difundido ayer, Viola sostuvo que “hay funcionarios que están acometidos a ordenar los números para una futura y potencial gestión del radical Ramón Mestre al frente del Palacio 6 de Julio”.
“Giacomino y su señora llegaron a un acuerdo espurio con Ricardo Alfonsín y el radicalismo de Córdoba. Además, es imposible trabajar en una municipalidad conducida por una mujer que no tiene la más mínima capacidad intelectual, operativa y moral, y que su único mérito es haberse casado con el actual intendente”. Según Viola, el objetivo de la gestión actual es convertir a la secretaría en un “quiosco político” para que Almagro sea concejal.
“Los motivos políticos de la renuncia, se destacan sobre los técnicos. Nuestro equipo puede mostrar logros que el Giacominismo no puede hacer y eso genera celos en épocas de campaña”, dijo Viola, que denunció que nunca tuvo el acompañamiento necesario del Ejecutivo municipal, el Concejo Deliberante, el tribunal de Cuenta y el 70 por ciento de los empleados.
“Creamos tres hogares de día en un año, ordenamos el sistema Vale lo Nuestro, triplicamos las personas que en Córdoba recibe los beneficios por discapacidad o por mas de tres hijos y unificamos el sistema de atención, entre muchas otras cosas y fue única y exclusivamente gestionado por nuestro equipo” señaló el funcionario. “Si Giacomino está disconforme con la gestión de la Secretaría tiene que renunciar porque es lo mejor que puede mostrar de su gestión”, dijo, lo cual demuestra que los funcionarios que se van de la Municipalidad no miden ya ni sus expresiones.
Según trascendidos, Giacomino habría decidido pedirle la renuncia a su secretario de Desarrollo Social, ante el cimbronazo que ocasionó la renuncia presentada la semana anterior del subsecretario de Infraestructura, Omar Grenat.
Más soledad. Giacomino ya rompió lazos con el juecismo (que lo llevó a la Intendencia), con sectores de izquierda, con los ex radicales con los que venía de la Franja Morada, entre otros grupos políticos.
Ahora los grupos que se van son distintos sellos K: Megafón, Partido Comunista, Frente Transversal, Corriente de Liberación e Integración Nacional, Movimiento Eva Perón y Compromiso Ciudadano.
Más allá de lo que representen, un dato que hay que tener en cuenta que en ese grupo hay una, Virginia Pagnanini, de los solo cinco concejales que le responden a Giacomino.
Un alejamiento de la concejala del bloque oficialista dejaría en aún más minoría al intendente, que tiene severas dificultades cada vez que quiere aprobar alguna iniciativa en el Concejo.
Éxodos
Juecistas. Todo comenzó con el quiebre en las relaciones con el ex intendente Luis Juez. Allí se fueron numerosos funcionarios que venían de la gestión anterior. En el éxodo se fueron funcionarios como Walter Nostrala, de estrecha amistad personal y
familiar con el intendente.
Por izquierda. Rompió después con sectores de la izquierda como Libres del Sur. Se fue, entre otros, Medardo Avila Vázquez y otros dirigentes de esos espacios.
Ex radicales. Hubo también divorcio con el grupo político que lo venía acompañando desde la época de la Franja Morada, con Francisco Delich a la cabeza.
Se fue Guillermo Luque y varios dirigentes que provenían del radicalismo.
Con denuncias. Hubo funcionarios sin filiación partidaria que se fueron en medio de escándalos como Raúl Merino de Transporte.
Casos sueltos. Hubo centenares de alejamientos y reacomodamientos de funcionarios. Nadie ocupó el mismo lugar desde diciembre de 2007, cuando comenzó la actual gestión municipal.




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