Fue durante un operativo realizado por la Policía Metropolitana en el barrio de Flores. Se secuestraron 2.000 kilos de mercadería.
La investigación estuvo a cargo del fiscal Gustavo Galante, de la Unidad Fiscal Sur, y el área de Delitos y Sumarios de la Policía Metropolitana, que detectó que los alimentos destinados a los planes sociales que se vendían al público llevaban una etiqueta con la inscripción “prohibida su comercialización y venta”.
En un comunicado, la Metropolitana destacó que los primeros allanamientos se realizaron en junio de 2012, y que desde ese lapso se llevó a cabo una investigación que pudo detectar que los productos que se vendían pertenecían al Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y que estaban destinados a planes sociales.
Por orden judicial, los productos secuestrados fueron donados a un establecimiento de asistencia a familias con necesidades alimenticias, llamado “Azul, Familias Felices”, y situado en la localidad bonaerense de Adrogué.
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