El plano fue desarrollado por investigadores de Argentina y de Italia, y servirá para que las autoridades sanitarias puedan identificar los niveles de riesgo de contagio de esa enfermedad. El mapa reflejará cambios según variables como lluvias, vegetación, estación del año, entre otras.
La especialista en ciencias biológicas, Verónica Andreo, indicó que esta cartografía “puede cambiar de acuerdo a la variabilidad de las estaciones del año, de la humedad, de la lluvia o de la distribución y cobertura de especies vegetales, entre otras variables”.
El mapa registra datos de los roedores huéspedes (el ratón colilargo) que transmiten el virus, los casos confirmados de hantavirus y el ambiente en todas las estaciones. “Los resultados van cambiando en función de lo que sucede a escalas más locales. De allí la importancia de la combinación de estas aproximaciones usando información satelital con estudios de campo”, indicó Andreo -autora principal del desarrollo- a la Agencia CyTA del Instituto Leloir.
Según los primeros resultados, se muestra que la región andina–desde el noreste de la provincia de Neuquén al centro de Chubut- es una de las zonas de mayor riesgo de contagio de hantavirus a humanos debido a los bosques sub-antárticos dominados por los ñires, colihues, y arbustos, particularmente dominados por rosa mosqueta. “La rosa mosqueta es una planta exótica, altamente invasora, cuyo fruto es fuente de alimento para los roedores”, remarcó Andreo.
Asimismo, la investigadora indicó que actualmente está desarrollando un mapa similar para cubrir otras regiones de la Argentina. En el trabajo también participaron científicos de la Universidad Nacional de Río Cuarto y del Centro de Investigación e Innovación de la Fundación Edmund Mach de Italia.
Entretanto, se reiteraron algunas recomendaciones básicas para evitar el contagio y la propagación del virus, que tienen que ver con el ordenamiento, la desinfección, la limpieza de los hogares, de galpones y de patios.
Por último, se destacó que la autora del proyecto realiza la Maestría en Aplicaciones Espaciales de Alerta y Respuesta Temprana a Emergencias, del Instituto “Mario Gulich”, dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).
Comentá la nota