El secuestro de un trabajador en una favela por parte de la policía dejó al descubierto el drama de la violencia. En ese lapso hubo más de 34 mil homicidios y unas 5000 muertes por enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
Río de Paz basó su denuncia en las estadísticas oficiales registradas por el Instituto de Seguridad Pública (ISP), un organismo dependiente de la Secretaría de Seguridad estadual. De acuerdo con esos datos, entre enero de 2007 y mayo de este año hubo un total de 34.681 personas desaparecidas en todo el estado de Río de Janeiro, que incluye no sólo a la capital, sino también a la populosa Bajada Fluminense, Niterói y el Interior.
Consultado por Tiempo Argentino, el investigador Julio Waiselfisz, coordinador del Centro de Estudios de la Violencia de FLACSO en Brasil, aseguró que uno de los principales motivos para que esta situación se perpetúe es la corrupción estructural propia de las instituciones estatales. "Estos números no sorprenden. Hay una dosis de violencia en las instituciones de seguridad, que no sólo no protegen a los más necesitados, sino que, por el contrario, se aprovechan de ellos. Dentro del aparato estatal hay grupos de exterminio o milicias que hacen la ley por mano propia. Es el propio aparato que se encarga de que esa violencia se ejecute", sostuvo Waiselfisz.
El investigador de FLACSO ejemplificó su explicación con lo que sucede en las favelas. "Allí, los grupos ilegales (que son policías en actividad o ex policías) ganaron la batalla a los narcos y ahora se quedaron con el control del territorio. Son una verdadera empresa que ofrece, a cambio de dinero, protección armada ilegal, servicio de Internet ilegal, gas ilegal, transporte alternativo. Ofrecen servicios piratas y, al mismo tiempo, tienen el control de la seguridad y del delito dentro de la favela. Si no les pagás, no te protegen. Por eso no sorprende que en las comisarías no se investiguen las desapariciones que ocurren dentro de las favelas. No se van a investigar ellos mismos", analizó Waiselfisz, en una clara radiografía de la situación.
Precisamente, la desaparición de Amarildo de Souza, de 43 años, reavivó el debate sobre el festejado programa de pacificación de las favelas y reunió a familiares y vecinos del albañil que desde hace dos semanas se vienen manifestando para preguntarse: "¿Dónde está Amarildo?"
Pero la situación es alarmante no sólo en cuanto a las desapariciones, sino también en lo que respecta a los asesinatos: en los últimos seis años, hubo un total de 34.034. De acuerdo con las categorías establecidas por el ISP, unos 32.724 fueron homicidios dolosos; 1053, robos seguidos de muerte; y 257, lesiones corporales seguidas de muerte. La violencia en Río también fue contabilizada en base a los enfrentamientos entre ciudadanos y la policía. Según el ISP, hubo 5386 víctimas fatales en esas circunstancias.
Según informó la agencia dpa, la organización Río de Paz anunció que se seguirá movilizando hasta que el desaparecido Amarildo de Souza vuelva a su hogar. Lo mismo hará su familia, aunque la esposa del albañil ya expresó su temor por las posibles represalias que la policía podría encarar contra ella. "No recibí ninguna amenaza, pero estoy con miedo porque cuando baje la publicidad de este caso la policía puede aprovechar para hacer maldades contra mí y contra mi familia", aseguró a la agencia Ansa Elizabete Gomes da Silva, quien sostiene que su marido fue asesinado por la policía. «
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