Cada vez menos empresarios se dedican a la elaboración de leche. La ausencia de subsidios es otro problema que reclama el sector. Hace diez años, la provincia producía 50 mil litros diarios. Hoy, 30 mil.
un tambo con historia. Leonardo tiene 59 años, y el oficio de tambero es algo que casi nació con él, ya que esta profesión está arraigada en su familia. "Esto lo tenemos desde hace tres generaciones. Empezamos en la calle Soler, de Ciudad y después nos vinimos a Bermejo (En Mathus Hoyos 4641). El tambo lo fundó mi abuelo por el año 1945, y estamos acá en Bermejo desde 1970", rememoró el productor.
Leonardo cuenta con tristeza cómo fueron desapareciendo los tambos. Según afirmó, antes en la zona había cuatro emprendimientos, de los cuales sólo sobrevivió el suyo. "Hoy no queda ningún tambo por la zona cuando antes eran cuatro. En San Rafael también hay, pero en lo que es esta zona quedamos solamente nosotros y La Alborada, en San Martín", comentó.
La producción también ha ido disminuyendo con el correr del tiempo. Por ejemplo, hace diez años, se producían en Mendoza cincuenta mil litros de leche diaria, hoy salen cerca de treinta mil, según señaló Guercio, quién comentó que en la actualidad está sacando dos mil litros por día, a 2, 50 pesos cada uno para el público.
la razón. Las causas a las que se adjudicó esta merma son varias. Y según explicó, una de las más importantes es la constante suba en el precio de los alimentos para el ganado. "El problema más grande es la alimentación, que es muy cara. El maíz, el fardo, la malta, subieron cuatro veces, mientras que la leche aumentó sólo dos veces", manifestó.
Esta desequilibrio entre los valores de costos y los de venta hizo caer al sector tambero. Frente a ello, el hombre admitió: "Estamos atrasados con los precios. Yo también tuve que subirlos pero no al ritmo que aumentó el resto de los valores".
Por ello, Guercio asevera que ha podido subsistir porque también es dueño de un tambo en Córdoba, que le ayuda a regular la situación. "Cuando me sobra leche, llevo vacas a Córdoba, cuando me falta, las traigo para acá. Gracias a eso he podido mantenerme en el mercado", comentó.
el monstruo corporativo. El último, pero no menor problema con el que los tamberos tiene que lidiar, es con la desigualdad de la competencia. Mucho no puede hacer Guercio frente a megaempresas como Sancor y La Serenísima. Así, el fabricante explicó: "Como nosotros no pasteurizamos la leche, es decir, que como sale de la vaca, es como la vendemos, no tengo mucha venta al público. Antes hacíamos quesos, dulce de leche y yogurt. Pero los dejamos de elaborar porque no podíamos competir con las grandes empresas".
En sintonía con esto, Juan Carlos Najul, coordinador de la Región Cuyo del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), comentó que a causa del monopolio se pierde la producción local.
Guercio coincidió con esta mirada. "Acá, el problema es que se vende la leche muy barata. Es entendible que tenga que estar a un precio razonable para todo tipo de poder adquisitivo. Pero, en verdad, la leche debería estar valiendo 4 pesos, como el kilo de pan. Las megaempresas la venden más barata y se pueden mantener porque son subsidiadas por el Gobierno todo el año", opinó el productor.
Pero no todo es negro para los tamberos de producción primaria, ya que se han incrementado las ventas a las heladerías porque se han elevado los valores de la leche en polvo.
"Las heladerías prefieren comprar leche fluida porque subió mucho la leche en polvo. Estas ventas han aumentado 40% desde el año pasado. Pero la venta al público sigue normal, no se le vende mucho, sólo 2% de la producción", añadió.
sin voz ni voto. El tercer caballo de batalla con el que deben luchar los tamberos es la ausencia de políticas por parte del Gobierno. Así lo explicó Leonardo: "Al Gobierno no le interesa nada que se relacione con los productores. Y esa es una política nacional. En Mendoza se les da más importancia a los productores de vino, mientras que el resto no tenemos prácticamente ninguna participación".
Frente a esto, Rodolfo García, director de Ganadería, del Ministerio de Producción, alegó: "Es cierto que no se está haciendo nada, pero es porque no se han presentado tamberos a reclamar subsidios. A mí me encantaría ayudarlos. Yo fui tambero y lo he sufrido", recalcó.
grandes esperanzas. Pese a la triste situación que padecen los tamberos, Leonardo se sigue manteniendo firme en esta profesión y no está en que este producto esté caro. "Está muy barata la leche y, por decantación, vamos a desaparecer todos. Lo mismo pasa con la carne, cada vez son menos los que se dedican a eso, porque ven la ganacia en la soja. Lo mismo sucede con lo tamberos que deciden comenzar a vender carne para subsistir", explicó Guercio. Cuando se le preguntó si quizás tomaría ese camino, de utilizar su ganado para la venta de carne, respondió: "No lo he pensado porque por ahora tengo la opción de Córdoba. A mí me gusta esto. Mi abuelo, mi papá me lo enseñaron de pequeño. Yo podría poner un lote y ganar más. O llevarme las vacas a Córdoba y quedarme allá. Pero este tambo está desde hace años. Yo espero que la situación mejore".
Comentá la nota