Desagüe Llerena: radiografía de una obra clave para el noreste de la ciudad

Desagüe Llerena: radiografía de una obra clave para el noreste de la ciudad

La obra tiene un avance del 70 %, según la estimación del gobierno, y estaría terminada a mediados de este año. Es una infraestructura importante para mejorar el escurrimiento del agua cuando hay lluvias intensas en el noreste de la ciudad.

La construcción del desagüe Llerena, una obra que lleva 18 meses de ejecución, ingresa en su recta final. Con un avance del 70 %, el gobierno provincial estima que podría estar terminado —de acuerdo a cómo evolucione el clima— a mediados de este año. Es una infraestructura que va mitigar los escenarios de lluvias intensas en una zona en la que viven unas 30.000 vecinos.

 

“La obra ahora va a ir más rápido porque se va a trabajar con tramos de hormigón prefabricados. Las demoras se relacionan con las lluvias, que complican los trabajos durante varios días”, explicó José Garivay, ministro de Infraestructura y Transporte de la provincia, en una entrevista con El Litoral.

 

La obra comenzó a principios de septiembre de 2014, con un plazo de 18 meses —que se está cumpliendo ahora—. Desde el Ministerio de Infraestructura se aclara que la causa del atraso, además del clima, es que a lo largo de estos meses surgieron varias dificultades, en parte relacionadas con los servicios —sobre todo agua y cloacas— que hubo que volver a conectar a medida que se avanzaba con los tramos del desagüe.

 

Esta semana, los vecinos de calle Llerena, que hace casi dos años que conviven con una obra que implica una fuerte intervención en la vida cotidiana del barrio (ruidos, maquinaria pesada, mucho barro y la imposibilidad de llegar con el auto hasta su propia casa), reclamaron que se aceleren los trabajos.

 

Cuando la obra se termine, la ciudad habrá dado un paso fundamental para comenzar a reducir la vulnerabilidad de toda esta zona frente a los riesgos que suponen las tormentas convectivas, que son cada vez más frecuentes —por el cambio climático— y pueden descargar más de 150 milímetros en un par de horas, como sucedió hace exactamente un año.

 

 

Cómo es la obra

 

Los trabajos los lleva adelanta la Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformada por Mundo Construcciones y Coemyc. Esta etapa de la obra, porque va a ser necesario continuar el desagüe al oeste de General Paz, se dividió en tres tramos:

 

— El primero corresponde a la construcción de un doble conducto troncal rectangular de 2,70 metros por 1,20 metros de hormigón armado emplazado sobre 48 pilotes que va desde la descarga en la Laguna Setúbal hasta el Estación de Bombeo, que permite sacar el agua mediante bombas cuando el río está alto y las compuertas cerradas.

 

— En el segundo tramo, que va de la costanera a Vélez Sarfield, también se ejecutó un doble conducto de hormigón armado, al que se conectan los bocas de tormenta de las calles transversales a Llerena.

 

— En el tercer tramo, que atraviesa los terrenos del ferrocarril Belgrano en forma paralela a las vías hasta llegar a General Paz, se está realizando un conducto simple. Más adelante se construirá el segundo conducto al lado de este primer desagüe para que todo el trecho sea doble, como sucede desde Vélez Sarfield a la costanera.

 

El proyecto ejecutivo fue realizado por los equipos técnicos de la Municipalidad de Santa Fe, de acuerdo a los ejes del Plan Director de Desagües de la ciudad.

 

Continuar la obra hacia Aristóbulo del Valle va a ser esencial, ya que ese sector de barrio Sargento Cabral —y también en algunos sectores de María Selva— acumula mucha agua cuando hay lluvias intensas.

 

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