El club anunció ayer que ya busca a su reemplazante. El futbolista fue acusado de un salvaje ataque a su pareja, Florencia Medina, en la ciudad de Clorinda. La joven sigue en recuperación.
En medio de una fuerte condena social, el Club Boca Unidos anunció ayer la rescisión del contrato del jugador Iván Díaz, acusado de propinarle una feroz golpiza a su novia, Florencia Medina, de 22 años, en la ciudad de Clorinda, Formosa. En primera instancia, la institución deportiva solo lo había licenciado, hasta tanto se resuelva el caso en el plano judicial. Pero ayer, a través de su cuenta de Twitter, el club comunicó que fue desafectado y anticipó que ya busca a su reemplazante. La joven sigue en recuperación, con lesiones graves en el rostro.
“En la jornada de hoy rescindió con @ClubBocaUnidos el jugador Iván Díaz. Ahora se busca un defensor y un delantero”, tuiteó ayer la institución para confirmar su desafectación. Díaz debutó como titular el pasado 10 de noviembre de 2014, ante Gimnasia y Esgrima, en Jujuy, y a los 2 minutos de su ingreso fue expulsado.
Antes de resolver la rescisión del contrato, el DT de Boca Unidos, Carlos Trullet, dijo que mantuvo una conversación con el defensor y señaló que “su versión está alejada de lo que se está diciendo, no coincide con la versión que manejan los medios”. En un principio se lo licenció hasta que el caso de resuelva y “descanse”. “De acuerdo con la versión que da él, la chica se lesionó sola”, manifestó el entrenador en declaraciones a Radio Dos.
“Conozco muchos mosquitas muertas para las actividades y son golpeadores. Él ha tenido acciones violentas, choques fuertes, como en el partido en Jujuy, porque es un jugador fuerte… pero no debería relacionarse eso con este hecho”, expresó Trullet, y admitió que el episodio de Jujuy “fue muy grave” para el club, y en ese momento se le dio contención.
“Le hablamos mucho, tratamos de darle un valor extra porque nació en las canteras del club. Nunca pensamos en este tipo de situación”, sostuvo.
Ayer, en un repudio público de organizaciones sociales, la coordinadora del movimiento María Conti, Karina Cardozo, lamentó el caso y, dada la repercusión del hecho, destacó que la difusión de los medios ayuda a que las mujeres “se animen a hacer la denuncia” y recordó que familiares, amigos o compañeros de trabajo también pueden radicar una denuncia en caso que la víctima no quiera o no pueda hacerlo.
“Sentimos un acompañamiento muy positivo de la sociedad, porque hoy se charla en reuniones familiares o con amigos sobre violencia de género, y se escuchan muy pocas opiniones a favor de estas situaciones o del agresor”, sostuvo, y agregó que la sociedad juega un papel muy importante, porque culturalmente se tenía antes la idea de que la violencia de género era un problema de la casa.
“Barrer esos mitos ayuda a las mujeres a salir de una situación de violencia, manifestó Cardozo. Asimismo, pidió “a las instituciones que albergan a estos violentos” que se expresen y emitan un repudio, “porque no hay que apañar a ningún violento ni agresor de mujeres”.
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