El final de la película tenía que ser así, apretado (como los tres juegos), a puro nervio, a corazón abierto y con la explosión y las lágrimas del cierre de una noche larga. Sobre todo tratándose de un equipo que hace tiempo parece decidido a hacer historia.
Pero ¿A quién le importa este dato estadístico? Lo concreto es que con la victoria de anoche, La Fusión se quedó con uno de los dos boletos para disputar en la próxima temporada el Torneo Federal, tercer escalón del básquet nacional, en el que Sportivo estuvo hace un par de temporadas.
¿Quién hubiera imaginado que aquella Fusión, tal vez forjada en medio de celos y desconfianzas iba a escribir anoche semejante historia? Y fue paso a paso nomás; con la zarateña primero, el sueño de jugar el Provincial y finalmente lo de anoche, el máximo logro en la historia del club.
Deberíamos hablar un poco del partido ¿No? Derqui entró algo dormido al tercer juego. Tres pérdidas iniciales hizo que el local sacara ventajas de seis puntos. Reaccionó a tiempo pero no pudo evitar irse al primer descanso abajo 25-18. Ya en el segundo cuarto el partido se tornó más “lógico”. En ese tramo apareció uno de los jugadores de la noche, Leandro Hasenauer (goleador del partido con 23 puntos), que castigó con tres bombas de tres para empezar a enderezar el rumbo para los dirigidos por Javier Prodan.
Muchos errores, todo nervio de ambos lados; y cómo no, si se estaban jugando el ascenso. Cuando uno se disparaba cuatro o cinco puntos, el otro se le volvía a acercar. El partido realmente no daba respiro y se fueron al descanso largo con Derqui-Monterrey abajo 39-38.
Promediando el tercer cuarto San Lorenzo sacaba diferencia de 6 (55-49), pero aparecieron Luis Díaz y Hasenauer para volver a emparejarlo. Así llegaron a los 10 finales con Derqui arriba 60-58.
Se sabía que se iba a sufrir, pero no imaginábamos que tanto. Una falta técnica cobrada contra el entrenador de Bahía con 5 minutos por jugar le permitió a Derqui sacar ventaja de 3.
La salida de Patricio Márquez por lesión en el PC, Runke (que después se fue por 5) e Irigoyen cargados de faltas (4) hacían que sea más despareja la lucha rebotera.
Pero Derqui apeló a su corazón valiente. Se achicaba el tiempo y todo se empezaba a definir desde la línea. El local volvió a fallar en ese rubro. Derqui se equivocó menos y se dio el gusto de su vida.
El final, típico de un grupo de amigos, vecinos, que juegan juntos desde chicos más los que llegaron para dar una mano. Por eso el llanto y el abrazo interminable en la tierra del Manu Ginóbili. Porque La Fusión hizo historia y dio un ejemplo para que muchos empiecen a imitarlo. Salud Derqui-Monterrey, salud al pueblo de Derqui, orgullo del deporte de Pilar.
Incondicionales
Unos 100 hinchas llegaron a Bahía Blanca para alentar a Derqui-Monterrey. Los más de 600 kilómetros recorridos bien valieron la pena.
74
Puntos marcó Luis Díaz, en los tres juegos de seminales.

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