La derecha triunfó en Italia, a pesar de los escándalos

La derecha triunfó en Italia, a pesar de los escándalos
Logró arrebatarle a la centroizquierda cuatro regiones clave; fuerte avance de la ultraderecha
ROMA.- Los escándalos que golpearon en los últimos meses al premier de Italia, Silvio Berlusconi, no impidieron un claro avance de la derecha en las elecciones que se celebraron ayer y anteayer en 13 de las 20 regiones italianas, en las que también hubo una gran abstención y un fuerte avance de la xenófoba Liga Norte.

En un resultado inesperado, de las 13 regiones en pugna (11 de las cuales estaban en manos de la centroizquierda), la derecha ganó en 6 y la oposición, en 7.

Además de confirmarse la victoria en Lombardía y Véneto, que ya gobernaba, la derecha logró arrebatarle a la centroizquierda cuatro regiones clave: Campania y Calabria, en el Sur; después de un tenso recuento cabeza a cabeza, Piamonte, en el Norte, y, en lo que resultó el gran golpe, el Lacio, en el centro.

Por un puñado de votos, y pese a los pronósticos adversos, contra viento y marea el oficialista Partido del Pueblo de la Libertad (PDL) logró reconquistar el Lacio (cuya capital es Roma), de la mano de la ex sindicalista Renata Polverini, que derrotó a la radical Emma Bonino, candidata del Partido Democrático (PD), el principal de la oposición.

Polverini ganó al filo de la navaja, con el 50,3% de los votos contra el 49,2% de Bonino, y remontó una situación de clara desventaja debido al caos que hubo en la presentación de las listas del PDL.

Bonino, por su parte, no logró revertir la debacle y el daño en la imagen de la izquierda que dejó la renuncia, hace unos meses, del ex gobernador del Lacio Piero Marrazzo, golpeado por un escándalo con transexuales. A Bonino, una política de fuste, también le jugó en contra un llamado que hizo el episcopado italiano a votar en su contra, en el que destacó su posición a favor del aborto.

"Creo que esto demuestra que los milagros existen; cuando la gente quiere, todo es posible", dijo exultante, con lágrimas en los ojos, Polverini, que anoche salió a festejar su ajustadísima victoria en la legendaria Piazza del Popolo.

Las sorpresas

El inesperado triunfo de Polverini en el Lacio fue considerado un triunfo indirecto de Berlusconi, que se metió de lleno en la campaña electoral y apostó personalmente por ella. Hace una semana incluso encabezó una masiva manifestación de campaña en esta capital.

Si el Lacio fue la gran sorpresa, el Piamonte tampoco se quedó atrás. Allí, después de un recuento cabeza a cabeza, el candidato de la Liga Norte (asociada con el oficialista PDL), Roberto Cota, logró imponerse frente a la candidata del PD, Mercedes Bresso, con el 47,5% de los votos, contra el 46,8% de su rival.

La xenófoba Liga Norte fue, de hecho, la gran vencedora de los comicios. No sólo porque hizo una muy buena elección -con cerca del 12,8% de los votos a nivel nacional- y porque protagonizó en ciertas localidades un sorpasso frente al PDL, sino también porque su candidato en la región del Véneto (ya en manos de la derecha) arrasó con cerca del 60% de los votos a su oponente de la centroizquierda, en un resultado que tendrá grandes repercusiones en el equilibrio de la coalición del gobierno de Berlusconi, en la que tendrá mayor peso.

"En el Norte, la izquierda ya no existe", dijo exultante el líder de la LN, Umberto Bossi. "Los equilibrios de gobierno no cambian. No vamos a enfrentarnos con el PDL, somos los ganadores y ahora queremos federalismo y reformas. Perdió la izquierda, quedó por tierra", declaró el senador. Aunque pareció ser más auténtico al sentenciar luego: "Yo soy el árbitro de la situación".

También en el Sur la derecha tuvo grandes logros, al conquistar la región de Campania de la mano de Stefano Caldoro, que obtuvo casi el 54% de los votos. Allí, el gobernador saliente del PD, Antonio Bassolino, recibió un voto castigo después del escándalo por la crisis de la basura en Nápoles, en 2008.

El candidato del PDL en la región de Calabria, Giuseppe Scopellitti, por su parte, también logró la hazaña de sacar del sillón de la gobernación al PD, al obtener casi el 60% de los votos.

En otro resultado que se daba por descontado, la derecha reconfirmó su poder en la región de Lombardía, cuya capital es Milán, el área más poblada e importante del país a nivel económico, de la mano del gobernador saliente y candidato del PDL, Roberto Formigoni.

La izquierda, golpeada

La golpeada centroizquierda, que gobernaba 11 de las 13 regiones en pugna, logró mantener solamente 7. Un resultado catastrófico, que volvió a confirmar que, más allá de las esperanzas que muchos tenían de que podría producirse un "efecto Sarkozy" (por la victoria del Partido Socialista en las recientes elecciones regionales francesas), la centroizquierda sigue sin un líder carismático y creíble.

No consigue presentar aún un proyecto que logre apasionar a su electorado, lo que contribuyó a la gran abstención.

"Es inútil jugar con los números, con honestidad intelectual hay que decir que esta vuelta se la ha adjudicado la centroderecha", admitió anoche el ex fiscal anticorrupción Antonio Di Pietro, que expresó de todos modos satisfacción por el 6,9% obtenido por su partido opositor Italia de los Valores, que en muchos casos corrió de la mano de la centroizquierda.

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