Denuncian que a las universidades privadas nadie las controla

Alumnos dicen que hay aumentos desmedidos de las cuotas y de los derechos a examen, que pagan sueldos miserables a los profesores y que los administrativos están regidos por un convenio colectivo que no les corresponde.
Pidieron que la UNJu abra las carreras que dictan las privadas pero las autoridades universitarias se niegan. También becas y derogación de la Ley de Educación Superior. “La educación no es un negocio, es un derecho”, advierten.

Estudiantes de las universidades católicas de Salta y Santiago del Estero –UCASal y UCSE- realizaron ayer una movilización a la plaza Belgrano, para denunciar los aumentos desmedidos en las cuotas, que se incrementaron en más de un 35 por ciento, y en los exámenes libres que pasaron a cobrarse 900 pesos.

Fátima Arroyo, estudiante de la UCSE, explicó que “utilizamos todos los recursos administrativos y legales a nuestro alcance para que nos den, primero una explicación y para que se frene de una vez el aumento desmedido de cuotas. Como no conseguimos ningún tipo de respuesta, seguimos investigando y nos dimos cuenta que el origen de nuestros problemas es la ley de Educación Superior que data de 1995, de la época de Menem, por lo tanto tiene un enfoque racional economicista, que toma la educación como un servicio y no como lo que verdaderamente es, un derecho”.

“UCSE y UCASal nos unimos y con el apoyo de las universidades estatales estamos protestando, pidiendo que se controle a las universidades privadas, para quienes no existe ningún tipo de organismo de contralor, que se nos den becas reales, como a los chicos de las universidades estatales, porque somos igual de ciudadanos, igual de estudiantes, igual de jujeños. Y que se vea la posibilidad de abrir nuestras carreras, que ahora se encuentran privatizadas como Psicología, Abogacía, Escribanía en la estatal como corresponde, como Jujuy merece”, enfatizó Arroyo en declaraciones a El Libertario.

La alumna señaló que dirigentes estudiantes de la UNJu presentaron ante el Rectorado un petitorio “para que las carreras que ahora están privatizadas se abran en la pública y nosotros como privados estamos pidiendo que se regularice un organismo de contralor, porque nadie controla a las privadas”. La respuesta a la petición ante la universidad nacional fue negativa, dijo.

Según se denunció durante la movilización, las universidades católicas pagan sueldos miserables a los profesores, no les abonan vacaciones y los administrativos están regidos por un convenio colectivo que no tiene nada que ver con la rama en la que trabajan. La mayoría de los profesores que trabajan en las universidades privadas lo hacen “por vocación”.

“A nosotros nos cobran mucho, le pagan mal a los profesores y a los administrativos; ¿adónde se va el dinero?, es nuestra pregunta”, expresó Arroyo.

Sobre la contestación dada a los reclamos por el aumento de las cuotas, señaló que “ni siquiera intentaron reconsiderarlo, fue una negativa rotunda”.

Ayer, los jóvenes plantearon el problema al gobernador mediante una nota y a la ministra de Educación le solicitaron la instrumentación de becas destinadas a buenos alumnos que cursan en las universidades privadas y que necesitan ayuda. A los legisladores nacionales por Jujuy les elevaron un petitorio para que presenten proyectos de derogación de la Ley Superior.

“En la UCSE no hay becas, hay descuentos y prestamos reintegrables, cuando te recibís tenés que trabajar ahí o devolver el dinero, entonces pedimos lo mismo que se aplica a los chicos de la estatales que porque son buenos alumnos y las necesitan les den becas como corresponde”, resaltó Arroyo.

Finalmente indicó que el reclamo se realiza en forma conjunta con la Universidad Nacional de Salta, las dos privadas, con el respaldo de las públicas, del Instituto Populorum Progressio y el InstitutoTello. “Por el Tello estamos pidiendo un edificio como merecen, no puede ser que anden repartidos por todos lados”, afirmó.

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