La matanza, contra sunnitas, ocurrió en una zona alauita, la religión que profesa el régimen
DAMASCO.- La oposición siria denunció ayer una "matanza en gran escala", de unas 150 personas en la ciudad de Al-Bayda, provincia de Tartus, donde los sunnitas y rebeldes son minoría. Se trata de una de las pocas zonas del país de predominio alauita, minoría a la que pertenece el presidente Bashar al-Assad.
Según los reportes de la oposición, entre las víctimas de esta masacre habría sobre todo mujeres y chicos.
Además, como parte del agravamiento del conflicto, los rebeldes dispararon ayer dos cohetes contra el aeropuerto internacional de Damasco, alcanzando un avión en la pista de aterrizaje y un depósito de querosén que se incendió, según la agencia oficial siria SANA.
La zona del aeropuerto, efectivamente, es una de las áreas limítrofes entre los territorios bajo control oficial y los de los rebeldes, por lo que son frecuentes los choques en el lugar. Pero si bien los insurgentes reivindicaron en varias ocasiones disparos contra la aeroestación, es la primera vez que los medios de comunicación oficiales reportan un ataque.
En las horas siguientes, la televisión estatal emitió incluso un video desde la sala de salidas del aeropuerto, llena de viajeros, para mostrar que de todos modos la actividad aeroportuaria no se había visto perturbada.
Aunque el gobierno norteamericano afirmó anteayer que está "reconsiderando" su oposición inicial a brindar armas a los rebeldes, la oposición siria criticó la impasibilidad mostrada hasta ahora por la comunidad internacional frente a una guerra civil que ya lleva dos años.
Tras conocerse detalles de la masacre en el pueblo de Al-Bayda, la opositora Coalición Nacional Siria llamó a la Liga Árabe y a la ONU a "actuar rápidamente para salvar a los civiles de Al-Bayda, Banias y otras localidades en Siria".
Los habitantes de esas áreas son mayoritariamente alauitas, es decir, de la misma rama chiíta que profesa Al-Assad. Sin embargo, al sur de Banias hay varios pueblos de mayoría sunnita, que apoya en gran parte la rebelión contra Al-Assad, por lo que se han constituido en un blanco fácil en un área bajo estricto control del gobierno.
Las tensiones en el lugar se incrementaron luego que grupos opositores armados atacaron un ómnibus en el que viajaban milicianos cercanos al régimen, conocidos como shabiha , dejando por lo menos siete muertos y más de 30 heridos.
Así se desencadenó luego una nueva represión de las fuerzas oficialistas contra las minorías sunnitas.
Los soldados comenzaron en Al-Bayda realizando registros casa por casa y arrestos arbitrarios. Luego de la redada, algunos detenidos fueron muertos a puñaladas o con objetos contundentes, y varias decenas, directamente desaparecieron.
En su comunicado, la Coalición Nacional Siria dijo que las informaciones "confirman una matanza en gran escala en ese pueblo. Los reportes iniciales aseguran que las fuerzas de Al-Assad están directamente involucradas".
La versión oficial del régimen fue que habían eliminado a varios "terroristas" en Al-Bayda y en otras regiones pobladas por sunnitas.
Las fuerzas del gobierno seguían ayer en el lugar, donde continuaban los registros casa por casa. El servicio telefónico y de Internet con el poblado fue interrumpido, y el área seguía controlada por el régimen, lo que hacía imposible verificar la cifra final de muertos.
El conflicto sirio, iniciado en marzo de 2011, comenzó con manifestaciones pacíficas contra Al-Assad, pero derivó en un enfrentamiento armado entre la oposición y el gobierno a causa de la represión oficial. Más de 70.000 personas murieron en la guerra civil desde entonces.
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