Denuncian que faltan insumos básicos en el Nuevo Hospital

La UTS y la Asociación de Profesionales detallaron que existen problemas graves con la provisión de antibióticos, analgésicos y antisépticos. Hay aparatología que no se repara desde el 2011

“Hoy no tenemos jabón líquido, por ejemplo. Después hablamos de las medidas que hay que tomar para evitar las infecciones intrahospitalarias y resulta que acá ni siquiera tenemos para desinfectarnos las manos”. El testimonio es de una trabajadora del Nuevo Hospital de Río Cuarto, que pide que no se cite su nombre por temor a represalias. Lo mismo piden los otros seis miembros de la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) y de la Asociación de Profesionales que aceptaron relatar la situación que se vive dentro del centro de salud.

Dicen que dentro del Hospital hay temor. “Lo que han hecho las gestiones que se iniciaron con Miguel Minardi ha sido instalar el miedo. Nadie quiere hablar porque los trasladan o los desplazan”, comentan. La nota con PUNTAL se hace en una oficina del Hospital, sin fotos.

Trabajan en distintas áreas y describen que desde hace meses sufren la falta de insumos básicos: jabón líquido, antibióticos, antisépticos, analgésicos. También escasean los insumos más complejos para atender, por ejemplo, a las víctimas de accidentes. “Lo que se hace en esos casos es salir a rastrear con desesperación a cualquier hora. Pero no debería ocurrir así porque se trata de urgencias”, indicó una de las trabajadoras.

Las demoras son constantes, aseguran, tanto en los medicamentos e insumos que tienen que llegar desde el Ministerio de Salud en Córdoba, como en los que deben comprarse desde la dirección del Hospital. “El problema principal es que no se les paga a los proveedores; entonces, no nos venden lo que necesitamos. Por ejemplo, se pide cotización por 1.000 guantes a todas las empresas de la ciudad que los venden y nadie se presenta, nadie cotiza. Es porque se cansan de esperar y nunca cobran. Si en las condiciones se especifica que la operatoria es vía ministerio, tampoco ofertan porque cobran dentro de un año y medio”, indicaron.

La semana pasada, hubo protestas en Córdoba capital porque en cinco de los principales hospitales provinciales había aparatología rota y problemas con la provisión de insumos. En Río Cuarto existe una situación similar.

En la farmacia hay dos modalidades diferentes de entrega de medicamentos: una es para los pacientes internados y otra para los medicamentos ambulatorios de diferentes planes sociales, tanto provinciales como nacionales.

“Dentro de los ambulatorios está el PPM, que es el que se implementó el año pasado con la gestión De la Sota. Tiene una cobertura básica y, encima, se están reportando varios faltantes últimamente”, manifestaron desde UTS y la Asociación de Profesionales.

El PPM fue uno de los compromisos de campaña del actual gobernador, quien prometió la entrega de medicamentos gratuitos a quienes los necesiten aunque no estén internados en los hospitales provinciales.

También hay retrasos serios en los casos de tratamientos crónicos para pacientes que no tienen cobertura de obra social. Existen además los programas para los pacientes con diabetes, HIV, tuberculosis y oncológicos. “Esos pacientes hacen huella buscando sus medicamentos y nunca llegan. Otro problema es el de las leches especiales o maternizadas. Siempre hay atrasos. El chico tiene que tomar la número 1 y cuando llega ya le corresponde la 2. En el caso de los antibióticos, hay que esperar hasta tres meses y con los psicofármacos pasa igual”, relataron.

Desde la UTS y la Asociación de Profesionales sostienen que en los últimos meses se ha notado un desfinanciamiento del sistema de salud, que se percibe tanto en la falta de insumos como en el eterno cirtuito interno que deben seguir para conseguir que finalmente les compren a las distintas áreas lo que piden y necesitan. Una trabajadora que todos los días debe lidiar con el engorroso sistema de compras relata: “Nosotros deberíamos hacer el pedido a la farmacia y listo. Pero le pedimos a la farmacia, de ahí vamos a Compras, después a la contadora, al secretario, le hacemos llegar una nota al director, el director llama a la farmacéutica y ella nos pregunta cuánto voy a necesitar. Una vez que hacemos la nota, el director la lleva al Ministerio y en Córdoba definen cuánto y cuándo nos envían. Y cuando llega el envío tenemos que tener la suerte de que sea lo que pedimos y que, además, sea compatible con los equipos que hay acá”.

En aparatología, señalan que el equipo de resonancia no funciona desde hace dos meses. Al principio, la solución fue enviar a los pacientes al sector privado pero ahora se los deriva directamente a Córdoba. Cuando el paciente está internado, se lo traslada hasta la capital provincial; de lo contrario, el propio paciente tiene que buscar de dónde consigue la plata para el viaje.

Más grave aún es lo que ocurre con el otoemisor, que es el aparato para detectar si los niños recién nacidos sufren de sordera. Según la ley nacional, ese estudio debe hacerse a las 48 horas de producido el parto. “Está roto desde abril de 2011 y a pesar de que reclamamos constantemente no tuvimos respuesta. La solución transitoria que tenemos es que se los envía a la Clínica del Sud. Pero no estamos cumpliendo con la ley porque algunos se hacen el estudio recién a los dos meses”, indicaron.

Y cuestionaron tanto a la conducción de Héctor Schiaroli como a Miguel Minardi, secretario de Salud de la región sur, a quien dicen que no ven por el Hospital desde hace meses.

Protestas en Córdoba

En los últimos días, los trabajadores nucleados en ATE en los principales hospitales de Córdoba se declararon en estado de alerta y movilización. Reclamaban por la reapertura de la discusión salarial, por la escasez de insumos y la rotura de aparatología.

Ante la protesta, el Ministerio de Salud salió a confirmar que tendrán que hacerse reparaciones en el equipamiento de diagnóstico por imágenes en cinco hospitales importantes.

En un comunicado de prensa, el Ministerio admitió que hay inconvenientes en los hospitales Córdoba, Nuevo San Roque, De Niños, Pediátrico y en el Instituto Oncológico Provincial. Además, reconoció que hay equipos nuevos que todavía no fueron puestos en funcionamiento en varios establecimientos.

Comentá la nota