Durante una asamblea general en el edificio Arturo Cano de la Municipalidad de Ushuaia jóvenes contratados denunciaron “aprietes” de parte del SOEM (Sindicato de Obreros y Empleados Municipales).
Ante esta denuncia la secretaria general del SOEM, Sandra Esperón, respondió a las acusaciones, indicando: “La verdad que me extraña de esta chica. Me han dicho compañeros que han escuchado que se trata de Virginia Quinteros. Es una empleada municipal que estuvo seis años becada en el sindicato. Ella sabe perfectamente bien cómo se manejan los gremios, de hecho ella es afiliada al sindicato y con mucho gusto le vamos a recibir la desafiliación porque si hay algo que no nos gusta es que comencemos con este tipo de situaciones por un fogoneo personal o de algún sector. Hace diez años que estoy en el sindicato y jamás he tenido este tipo de situaciones ni las tendré ─expresó la gremialista─. No conocemos a un montón de compañeros nuevos. Desconocía que el hijo de Virginia Quinteros trabajaba en la municipalidad de Ushuaia. En realidad no conocemos a toda la gente nueva que está en el municipio”.
Por otra parte, Esperón indicó que un empleado la increpó durante la asamblea “vociferando cosas bastante complicadas”. Esperón agregó: “Cuando terminó la asamblea, hablando con otros compañeros, él se acercó y yo le pregunté quién era. Preguntarle quién es a alguien porque me está increpando no es lo mismo que preguntar datos. Ni siquiera me acuerdo el apellido. Después terminamos hablando con un grupo de compañeros de lo que pensábamos que se estaba solicitando y él permaneció ahí todo el tiempo. La verdad que no sé qué pasó después”.
La secretaria general del SOEM dijo que le va a solicitar a Quinteros que le informe fehacientemente qué fue lo que pasó “para estar al tanto y actuar en consecuencia” y consideró que la empleada podría haberse acercado al gremio para plantear la situación.
“Todo el mundo tiene el derecho de denunciar lo que quiera pero con argumentos y con pruebas”, concluyó.
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