Son ex empleados de la fábrica autopartista Albano Cozzuol quienes dicen no tener respuestas del Sindicato alineado con Sergio Massa. Dos concejales fueron denunciados por “injurias”.
Máximo Scattolini se iba a presentar a la elección de delegados de la comisión gremial interna de la planta ubicada en 13 y 518. Junto a otros nueve trabajadores realizaron una serie de planteos gremiales a la empresa, tendientes a atender la situación que padecieron varios de sus compañeros en la inundación de abril pasado. El joven no pudo postularse oficialmente porque fue despedido junto a sus nueve compañero, el 7 de mayo último.
“La empresa pasó de 400 a 1.300 empleados en las tres plantas de La Plata y abrió una nueva en General Pacheco con 600 operarios, pero todo eso se hizo con la salud de los compañeros ya que la empresa no hace los mantenimientos correspondientes en las máquinas”, explicó Scattolini en su visita a la redacción de Diagonales.
Además recordó que durante los años 2011 y 2012 hubo “tres incendios porque no se cambiaron los filtros de la cabina de pintura”. Para el trabajador las persecuciones “con el aval del sindicato” se profundizaron “después del 2 de abril, cuando la empresa nos obligó a trabajar a la intemperie”. Y recordó que “mientras en todo el barrio no había luz, la fábrica siguió funcionando con menos personal y la luz salía de cuatro generadores que prestó la empresa Toyota.”
El ex candidato a delegado también advirtió que “están echando a trabajadores que están con carpetas médicas por lumbalgia, tendinitis y hernias, derivadas de las malas condiciones de trabajo.”
Apoyo. La lucha de los despedidos se profundizó en los días posteriores al fatídico 2 de abril, cuando la empresa les dio a los damnificados “un préstamo a pagar con horas extras, que tras una semana de conflicto, logramos transformarlo en un subsidio”, recordó Luciano, otro de los echados.
Tras los despidos, los trabajadores presentaron dos medidas cautelares en los tribunales de Trabajo 1 y 4 de La Plata, que aun no fueron resuelto. Por su parte el ministerio de Trabajo bonaerense dictaminó que se trata de un conflicto “entre particulares” y no intervino.
En los expedientes abiertos en sede judicial se presentaron varios petitorios en apoyo a la reincorporación de los despedidos. Uno de ellos lleva la firma del escritor y periodista, Osvaldo Bayer.
Desde el Concejo Deliberante de La Plata se aprobó una resolución en apoyo a los trabajadores. “Es redundante expresar que dicha empresa ha hecho uso de las prácticas más vergonzosas del capitalismo salvaje, propias de la incipiente era moderna y muy lejanas a las normas laborales establecidas en el siglo XXI en función del respeto a los derechos de los trabajadores”, se lee en los fundamentos de la resolución.
El proyecto que fue aprobado lo presentaron los concejales del Frente Amplio Progresista, Leonardo Rocheteau y Gastón Crespo. Ambos fueron denuncias penalmente por la empresa, que los acusa del delito de “injurias”.
Scattolini reveló un dato sobre la vinculación de la empresa con el gremio que los representa: “En plena campaña la empresa le pagó horas extras completas a 150 compañeros para que asistan a un acto de Sergio Massa, que fue organizado por el Sindicato del Plástico.”
Los despedidos prometen ir por más. Adelantaron que están trabajando en una serie de medidas y acciones con el objetivo de lograr la reincorporación “de todos los compañeros injustamente echados.” En el legajo de los despedidos no figuraban sanciones anteriores. “Los despidos fueron todos sin causa, cuando fuimos a preguntar nos dijeron que ‘se reservaban los motivos’”, explicó Scattolini.
El salario promedio o testigo de un obrero en el Sindicato del Plástico es de $6.500, pero los echados sostienen que ellos deberían estar encuadrados laboralmente dentro del gremio SMATA, donde el salario de un trabajador autopartista promedia los $9.000.




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