Según el peronista disidente Enrique Romero, los rumores de una supuesta intervención federal a Tucumán, surgidos a fines de la semana pasada, formarían parte de un supuesto complot orquestado desde el oficialismo legislativo.
El ex funcionario mirandista sostuvo que si eventualmente se interviniera la provincia "antes de diciembre, no haría falta la Reforma de la Constitución para la reelección de legisladores, intendentes, concejales y delegados comunales, ya que al ser mandato incumplido quedan automáticamente habilitados para ser reelectos". Agregó que “en Tucumán los problemas se postergan, las oportunidades se pierden, los escándalos se amontonan, los números se dibujan, las imágenes se trucan, la memoria se envilece, y la corrupción tiene voceros y denuncias pero no castigo”.
Romero elucubró que "el autogolpe puede tomar dos direcciones: la primera lleva a la renuncia de Alperovich, y la segunda a la designación de un chivo expiatorio, un enemigo al cual hay que aniquilar no importa el modo, para recuperar la armonía. El peor complot será la indiferencia. Hay que correrlos a todos con los votos", completó.
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