Gabriel Romarosky, Presidente de la Cámara de Expendedores de Combustible de Jujuy, expresó en una entrevista con nuestro medio que, en los últimos días, la cuestión del abastecimiento en nuestra provincia “está mal. Lamentablemente, hemos vuelto a tiempos pasados. En lo que va de este mes, y el mes pasado, se han registrado grandes faltantes”.
Romarosky sostuvo que aún no hay una fecha fijada para un nuevo encuentro en Buenos Aires en este sentido, y que estamos trabajando primero en la documentación para dejar de discutir sobre lo que uno ve, y para ir concretamente con la documentación de lo que pasa realmente en la provincia, que es un faltante muy importante de combustible”.
Consultado sobre cuándo llegarían a nuestra provincia el nuevo aumento de combustibles por parte de la empresa Shell, Romarosky expresó que “la empresa lo pone a disposición de los operadores inmediatamente en todo el país, pero la aplicación depende, en esa empresa, de los operadores. En el caso de nuestra provincia, el impacto de Shell no es considerable, teniendo en cuenta que su presencia en el mercado no llegaría al 15 o 20%”.
Además, consideró que el aumento emularía porcentajes nacionales, y que la cuestión está “en si los operadores lo van a trasladar al surtidor, o lo van a absorber como han hecho en muchas oportunidades, reduciendo sus ganancias, pero para poder mantener el volumen de ventas”.
En relación a la posible aplicación de la Ley de Abastecimiento para que el Gobierno nacional pueda regular precio y cantidad en combustibles, obligando a los expendedores a retrotraer los precios, Romarosky consideró que se podría celebrar la medida “siempre y cuando se regule la cantidad de combustibles. Siempre hemos solicitado que el Gobierno actúe en el mercado para que haya un pleno abastecimiento, cosa que no ha ocurrido. Entendemos que la medida no es acertada teniendo en cuenta que la Ley de Oferta y Demanda genera que, al haber un volumen adecuado en el mercado, los precios no tienden a subir. Las compañías petroleras como Shell, que son empresas no integradas, que no están en todo el proceso productivo, y tienen que salir a comprar petróleo en el mercado, cuando les sube el barril de petróleo tienen que trasladarlo a los precios. Las empresas integradas, que son las que manejan el mercado, en este caso retrotraen la entrega de combustible para generar una suba en los precios. Esta es una Ley muy antigua en el mercado, y que evidentemente les funciona muy bien”, finalizó.
Comentá la nota