Se trata de Alfredo López Cuitiño, de la Cámara Federal de Apelaciones. Su dimisión debe ser aceptada por la presidenta Cristina Fernández.
Fueron las empleadas de los tribunales federales las que propiciaron las denuncias que se conocieron la semana pasada.
La presidenta Cristina Fernández será la que deba aceptar o no la renuncia del juez y, hasta que esto no suceda, no quedará efectiva.
En tribunales ya se hablaba la semana pasada de la inminente renuncia, ya que Cuitiño había comenzado con la mudanza de su oficina.


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