El diputado nacional del Movimiento Popular Fueguino (MPF) también denunció ayer que el Gobierno intentó "comprar su voto" en la polémica sesión en la que fue aprobada la reforma del Consejo de la Magistratura, una de las principales leyes que componen la reforma judicial.
El ex intendente de Ushuaia dijo que ya había adelantado que votaría en contra de los proyectos de reforma del Consejo de la Magistratura, así como tampoco iba a apoyar la creación de nuevas cámaras de casación ni la limitación del dictado de medidas cautelares.
Sin embargo, contó en declaraciones radiales que en medio de la sesión se le acercaron representantes del bloque del Frente para la Victoria (FPV) para tentarlo, con el propósito de lograr un cambio de opinión y el apoyo al oficialismo.
Garramuño sostuvo que el Gobierno "estaba justo" y en "algunos momentos peligraban los números", y explicó: "Tuve un montón de charlas del oficialismo que trataban de convencerme, charlas sin ningún tipo de presión, y sin estas cuestiones espurias que generalmente se plantean en la realidad". Luego, intentó minimizar el alcance de su denuncia y negó que le hubieran preguntado "cuánta guita para aprobar esto".
Reconoció, sin embargo, que quisieron convencerlo con otro tipo de oferta. "Me pidieron que conversara con mi gobernadora para ver qué necesitaba". Garramuño dijo que esa situación "forma parte del juego de la política, que es el arte de lo posible" y encuadró la oferta que le transmitió el oficialismo como parte de las "negociaciones políticas". Dijo que allí se juega "el sentido común de los legisladores y los principios de cada uno".
"Me dijeron que estaban dispuestos a que llame a la gobernadora de mi provincia -Fabiana Ríos- y le preguntara qué hace falta, para ver qué cosas podemos colaborar con la provincia", declaró ayer el diputado por Tierra del Fuego en declaraciones radiales.
A relevo de pruebas, confesión de partes
La sesión en la que Diputados aprobó la reforma del Consejo de la Magistratura sumó un nuevo ingrediente para el escándalo: el diputado fueguino Jorge Garramuño, que votó contra el proyecto el jueves a la madrugada, reveló que recibió una oferta del oficialismo para acompañar la iniciativa a cambio de ayuda a su provincia.
“Me pidieron: ‘conversá con tu gobernadora (Fabiana Ríos) para ver qué necesita’”, declaró Garramuño, admitiendo al mismo tiempo que anteriormente sí aceptó ese tipo de transacciones espurias.
La última vez fue con otro tema polémico: el acuerdo con Irán para investigar el atentado terrorista a la AMIA “En la votación del (Memorándum) de Entendimiento con Irán acompañé el voto para que a la provincia se le gire un anticipo de coparticipación ”, sostuvo sin pudor. “Entendí que no cambiaba sustancialmente el trámite judicial y mi voto consideré que redundaría en un beneficio para Tierra del Fuego”, dijo. “Esto es diferente”, alegó, para explicar por qué esta vez rechazó el ofrecimiento del kirchnerismo.
Cabe destacar que Garramuño hizo saber con anticipación que votaría en contra de los proyectos más polémicos (Consejo de la Magistratura, cautelares y Casación). Esto no amedrentó al kirchnerismo, que –afirmó– intentó convencerlo en el recinto ante la incertidumbre reinante por la cantidad de indecisos.
"Rompió todos los códigos de la política"
"Rompió todos los códigos de la política", fue la frase que recogió el portal sur54 en su consultas a algunos dirigentes de primera línea del Congreso.
" Nos uso... siempre que necesito del boque del FpV y del gobierno de CFK, el diputado contó con nuestro apoyo, teníamos una "alianza" como la tenemos con muchos otros diputados de partidos chicos , pero no era necesario, salir a los medios hegemónicos, para romper con nosotros, eso no se hace, me extraño mucho que un hombre con la trayectoria de Garramuño, haga lo que hizo" dijo uno de los mandamás del bloque del FpV
Lo cierto es que Garramuño después de disparar munición gruesa contra el bloque "K" intentó poner marcha atrás, tal vez al darse cuenta que sus declaraciones podían ser mal interpretadas, sostuvo que la situación descripta "forma parte del juego de la política en ser el arte de lo posible y son negociaciones, allí juega el sentido común del legislador y los principios de cada uno".
No caben dudas que las explicaciones llegaron tarde, Garramuño ya había dicho que en la sesión del acuerdo con Irán "acompañé el voto para que a la provincia se le gire una anticipo de coparticipación, el proyecto entendí no cambiaba sustancialmente el trámite judicial y mi voto consideré que redundaría en un beneficio para mi provincia".
Unos días antes de la sesión en Diputados había relatado que conversó con la gobernadora Ríos -como en el acuerdo con Irán- , y que "ella bajo ningún tipo de vista me dijo que reconsidere mi punto de vista, al contario"
"En este caso particular este caso reviste una gravedad muy marcada para la República, acá se está hablando de la remoción de jueces a partir de la cantidad de votos de un 40 a 50% tenga la mayoría en la Cámara y también en el Consejo de la Magistratura, y darle un gran poder a todos el país", explicó.
Pero ya era tarde, sus dichos fueron presentados como una "compra de votos", provocando malestar y enojo entre las autoridades de bloque, de la Cámara de Diputados y ni que hablar de la Casa Rosada.



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