El gobierno de Nicolás Maduro calificó de "grosera agresión" al hecho revelado por el ex analista de la CIA y la NSA Edward Snowden sobre la vigilancia que durante un decenio de ambas agencias hicieron a la petrolera venezolana.
Caracas
Télam
El gobierno de Venezuela reaccionó enérgicamente al conocerse que la Agencia Nacional de Seguridad (NSA) y la Agencia Central de Inteligencia –los dos "cerebros" del espionaje de Estados Unidos– violaron durante diez años las comunicaciones de los máximos directivos y todo el personal técnico y administrativo de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA). Apenas revelado el contenido de la documentación secreta de los servicios estadounidenses, la cancillería venezolana calificó el episodio como "una grosera agresión" y exigió explicaciones a la embajada norteamericana en Caracas.
El miércoles, la televisora Telesur dio a conocer los documentos secretos que había recibido de Edward Snowden, el ex analista de la NSA que abandonó Estados Unidos en 2013 y, desde entonces, ha divulgado miles de cables secretos estadounidenses. Según esos textos, desde la base de la embajada en la capital venezolana, la NSA y la CIA espiaron todas las comunicaciones internas, correos electrónicos y los perfiles del personal de la petrolera, entre ellos los integrantes de su consejo directivo y Rafael Ramírez, su presidente entre 2004 y 2014, cuando pasó a representar a Venezuela en las Naciones Unidas.
El documento principal, fechado en marzo de 2011 como "ultra secreto", estaba en poder de Snowden y habría sido redactado por otro analista de la NSA. El texto detalla que los servicios penetraron la red interna de PDVSA a fines de 2010 y pusieron el acento en Ramírez. En una parte, el espía explica la importancia de la tarea señalando que "entender a PDVSA es entender al corazón económico de Venezuela". Ese y otros documentos revelan que el espionaje fue una operación conjunta de las dos agencias de inteligencia para infiltrar a la petrolera con equipos de vigilancia de alta tecnología.
El espionaje es explicado por la NSA como "signos reveladores de que las cosas estaban estancadas en el objetivo venezolano de energía", en referencia a la carencia de nuevos datos sobre los planes de la petrolera. Según el analista de la NSA, "los jefes querían información de PDVSA en los más altos niveles posibles de la empresa, especialmente el presidente y los miembros de la junta directiva".
PDVSA ha sido desde siempre un objetivo de las agencias de inteligencia de Estados Unidos. Wikileaks había revelado el año pasado un cable del 17 de febrero 2009, enviado a Washington por el embajador en Caracas, en el que decía que se indagó sobre las operaciones de la empresa a "una muestra abarcativa de sus trabajadores", 10 mil personas en total. La embajada estaba particularmente interesada en la estrategia de PDVSA en relación con el litigio sobre la nacionalización del proyecto Cerro Negro (2007) y los millonarios activos de la petrolera Exxon Mobil.

Comentá la nota