El administrador y seis directores de la flamante Administración Tributaria Mendoza (ATM) cobran sueldos cercanos a los 40 mil pesos mensuales, según denunció uno de los gremios del sector. Piden mejoras para los empleados.
Razonablemente podría decirse que la transformación de dos organizaciones (Direcciones de Rentas y de Catastro) a la ATM seguramente genera turbulencias. Y en estos términos plantea la discusión el hombre que negocia con los gremios que se disputan la representación de los trabajadores del organismo de recaudación. "Hay errores, son subsanables y no es motivo para alarmarse", dice Mauricio Guzmán con su habitual estilo componedor.
El clima no es el mejor en la flamante repartición, así es que en el cúmulo de denuncias que hacen los gremios que compiten por la representación, hay una que resulta una amenaza legal: es que la liquidación de los haberes de abril y mayo fue hecha con una normativa que no existe.
Los sueldos de los directores y del único asesor con que cuenta la ATM son los que corresponden a lo que se conoce como categorías fuera de nivel. Los directores tienen clases 77 y 76, mientras que el asesor ostenta una 74. En todos los casos, corresponden a un porcentaje del sueldo del Gobernador que va entre el 80% y el 60%, de acuerdo a lo que prescribe el anexo 1 de la ley 5.811. Esto implica que los básicos de los salarios básicos rondan entre los 25 mil y los 17 mil pesos. No se trata de cifras exorbitantes, el problema es que hay un ítem que altera la cuenta: el "fondo estímulo" que cobran los empleados de Rentas.
Ese "fondo estímulo" está constituido por el 6 por mil de la recaudación y ha sido una larga lucha para los trabajadores de Rentas que recuperaron en el año 2011, después de muchos años de lucha. Ese pozo se divide entre los trabajadores de acuerdo a una ecuación que tiene en cuenta asistencia, clase y rendimiento laboral.
De hecho, el "fondo estímulo" constituye una buena parte del salario de los empleados de la ATM. El tema es que las autoridades de la repartición también lo cobran, hecho que no es nuevo tampoco. Pero, con la aparición de los nuevos directores (tres más de los que eran antes de la creación de la ATM, más el nuevo asesor), entonces disminuyen el pozo y desata las iras.
Las autoridades cobran entre 8 mi y 13 mil pesos de estímulo, que sumadas al salario de las clases fuera de nivel, hace aparecer la cifra bruta que denuncian los trabajadores.
De todos modos, esa cifra bruta es recortada fuertemente por el impuesto a las Ganancias, recorte que ronda los 10 mil pesos en cada bono de sueldo de las autoridades, así es que los salarios de bolsillo van entre 22 mil y 25 mil pesos.
Cabe hacer una aclaración, dos de las autoridades de la ATM no cobran de las arcas públicas provinciales: el administrador general Claudio Gil y el director de Inteligencia Fiscal, Martín Zirulnick son adscriptos provenientes de la AFIP.
Así pues, la participación en el pozo del fondo estímulo de los directores enciende las iras de los hombres de Sitea, que Guzmán trata de aplacar a diario en sus negociaciones y también ante la consulta de Los Andes. El negociador oficial dice que no se trata de sueldos elevados para la responsabilidad que tienen las autoridades y que "no pueden cobrar menos que los subalternos".
Guzmán explica que, con el aumento de la recaudación que se verificó en abril, los empleados cobraron un buen proporcional del estímulo, pero con la caída de la recaudación en mayo, implicó que cobraran "entre 300 y 400 pesos menos y es una cifra que duele".
Lo que argumenta Guzmán es que uno de los elementos nuevos que hace bajar el monto que perciben los trabajadores en concepto de estímulo es que ahora hay más gente cobrando. Antes, cuando Rentas y Catastro estaban separadas, los de la primera repartición cobraban más que los de la segunda, en concepto de estímulo. Ahora, con todos los empleados en la ATM, todos cobran lo mismo, de acuerdo a clase, asistencia y eficiencia, pero repartido del mismo pozo. Entonces esto impacta, pero no se discute desde lo sindical, sino que reclaman incrementar el porcentaje que conforma el fondo, del 6 por mil al 8 por mil.
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