La protesta contra la cúpula partidaria tuvo como efecto un marcha atrás de los disidentes en la toma del Comité. Y todos salieron contra el Gobierno.
Un grupo de jóvenes, identificados como simpatizantes del Club Villa Cubas, llegó alrededor de las 18.30 al Comité Provincia de la UCR -media hora antes de lo previsto para la convocatoria original- y comenzó a realizar pintadas agraviantes con aerosoles contra los principales candidatos del FCS.
Al llegar a la sede partidaria los referentes de Renovación Radical y Popular (RRAP), Cantera Popular y del MIRA, mantuvieron un enfrentamiento verbal con los supuestos militantes radicales que escribían el portón principal y paredes frontales de la UCR. De hecho, los dirigentes radicales los desconocieron como simpatizantes o adherentes al radicalismo, por lo que pidieron la intervención de la Policía para correrlos de la entrada del Comité para evitar mayores perjuicios contra el edificio.
Frente al malestar y la densidad que se respiraba en el ingreso al Comité, el grueso de los dirigentes y militantes de las minorías, que tenían planificado hacer catarsis por las listas, optaron por no ingresar al Comité y se retiraron de las instalaciones.
Conferencia
Los dirigentes Alfredo Marchioli (RRAP), Edgardo Díaz Sosa (Cantera Popular), Néstor Sínchez (MIRA) y el radical independiente Nicolás Lindow, aseguraron que el Gobierno del Frente para la Victoria (FV) pagó a los manifestantes para generar disturbios en la UCR.
“Tenemos información de que esta gente responde a Nicolás Verón, quien organizó esta movida frente a nuestro partido. Repudiamos el retorno de las patotas de la década del ’80 para presionar y causar daño a la democracia partidaria. A partir de esto anunciamos que mañana saldremos a trabajar por el triunfo de la UCR-FCS para desterrar del Gobierno de Catamarca a los violentos e inadaptados que no aprendieron nada en 30 años”, sostuvieron los dirigentes radicales.
A su vez, denunciaron que los manifestantes eran "ajenos" a la UCR y que estaban "consumiendo" drogas prohibidas mientras entonaban cánticos contra los principales candidatos del Frente Cívico.
Incluso, los referentes de las minorías se enfrentaron verbalmente con los jóvenes notablemente eufóricos.
Por otra parte, los dirigentes sostuvieron que había una camioneta blanca sin patente llena de gomas, las que se habría tenido la intención de tirarlas encendidas en el Comité, situación que se evitó por la presencia policial.
Al término de la conferencia, los jóvenes radicales se dirigieron a la Unidad Judicial N° 1 para denunciar a quienes hicieron disturbios. En la presentación judicial lo hicieron contra autores desconocidos. "Conocemos dónde viven; los vamos a matar. Y vamos a quemar todo", es una de las amenazas denunciada por el abogado Roberto Díaz Sosa.
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