De acuerdo a testigos, habrían sido raptadas. El esposo denunció el hecho en julio y reclama respuestas por parte de la Justicia.
La mujer fue vista por última vez en el loteo Los Caros, en el departamento Valle Viejo, cuando salió de su casa con su bebé en brazos y nunca más regresaron.
Vecinos se contactaron con Galván, quien se encontraba en la ciudad de Belén, y le manifestaron que su esposa y su hija habían sido interceptadas por un automóvil de alta gama, con vidrios polarizado. Por lo que el hombre regresó y radicó la denuncia correspondiente en la Unidad Judicial Nº 10 y ante la fiscal general Milagros Vega, quien direccionó la investigación al fiscal de la Unidad de Delitos Correccionales, Javier Herreral, quien al analizar el caso y entender que podría existir un posible caso de secuestro, delito que no investiga ésta Fiscalía Correccional, elevo la causa a la Unidad Criminal para que continúe la pesquisa. En paralelo Herrera realizó un desglose del expediente y envió a la Fiscalía Federal ya que el denunciante hizo referencia a que el hecho podría estar relacionado a una situación de “trata de personas”.
La Secretaría de la Lucha Contra la Impunidad del Ministerio del Interior convocó a Galván esta mañana para incorporar a su familia en el padrón nacional de búsqueda de personas.
Los familiares de Carla, quienes residen actualmente en Pozo El Mistol, acompañaron a Galván hasta la sede de fiscalía general, de junin al 600, para obtener información sobre el avance de la causa. También se mostraron muy molestos por lo que entendieron que los fiscales están “muy relajados” en cuanto al hecho.
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