La víctima tiene 12 años ahora. El sujeto tiene 73 y en la actualidad cumple una pena de 10 años. Fue condenado en diciembre de 2012.
El caso salió a la luz luego de que una niña de 12 años le confesara a su madre que había sido sometida sexualmente por su abuelo. La declaración de la menor se debió ante las preguntas de su progenitora, quien había notado comportamientos "extraños" en ella. Según pudo averiguar este diario, los ultrajes habrían comenzado cuando la nena tenía 4 años, pero con el paso del tiempo no fueron conocidos públicamente merced a las supuestas amenazas proferidas por el presunto autor.
Una vez escuchado el estremecedor relato, la mujer se dirigió en compañía de su hija a efectuar la denuncia correspondiente contra el hombre, que actualmente tiene 73 años.
Lo aberrante y estremecedor del caso es que el sujeto denunciado fue condenado a fines de 2012 por haberse aprovechado sexualmente de otra nieta, hermana mayor de esta niña.
La causa está en manos de la Unidad de Delitos Criminales, desde donde se dispusieron exámenes psicológicos para la menor para determinar, en principio, si es que está en condiciones de prestar declaración en Cámara Gesell.
El hombre, de apellido Sosa, había sido sentenciado en diciembre de aquel año por la Cámara Penal N° 3 a la pena de 10 años, tras haber sido hallado culpable de abusar de su nieta. Los hechos habrían ocurrido entre diciembre de 2011 y enero de 2012, cuando la víctima tenía 15 años.
Padrastro
La justicia belicha le confirmó la detención al sujeto acusado de haber abusado sexualmente de su hijastra durante dos años.
El hombre fue denunciado el pasado viernes, por una abuela de la menor de 11 años, y el juez de Control de Garantías de Belén, Carlos Moreno, dispuso la medida.
La causa es investigada por el fiscal Jorge Alberto Flores, quien le imputó el delito de "abuso sexual con acceso carnal agravado por la relación de convivencia".
El examen médico y el informe psicológico fueron claves para la imputación del padrastro.

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