El ministro de Salud de la Provincia, Víctor Urbani, recordó a la comunidad en general la importancia que adquieren las medidas de prevención contra el dengue, las que deben ser sostenidas de manera ininterrumpida, atento a la proliferación de casos en Bolivia.
“El alerta es permanente en nuestra provincia y en Salta”, confirmó el Ministro por lo que recomendó a la población “tomar conciencia de los cuidados que se debe tener al momento de prevenir la proliferación del mosquito transmisor del dengue”.
Por otra parte, con el propósito de llevar tranquilidad a los jujeños, aseguró que en nuestra provincia no existe ningún caso de dengue confirmado, por lo que valoró el trabajo que lleva adelante el equipo de salud y, especialmente, los agentes sanitarios “que son los que acompañan a nuestra comunidad en materia de prevención”, acotó finalmente.
Cabe recordar que los ministerios de Salud de Argentina y Bolivia, ante la persistente amenaza del dengue, acordaron una agenda conjunta para evitar la propagación de la enfermedad, previendo la ejecución de medidas preventivas en ambas fronteras.
El objetivo de este convenio, rubricado en agosto de 2009, es desarrollar un trabajo binacional articulado, sumando esfuerzos, compartiendo experiencias y estrechando vínculos. Desde ese momento a la fecha, se cumplieron trabajos de descacharrización, capacitación de recursos humanos y tareas de terreno.
Bolivia aborda la problemática del dengue a partir del sistema denominado “Tres C”: Concientización, Ciencia y Comunicación. Entienden las autoridades del vecino país, que la gente tiene que tomar conciencia de que mejorar sus hábitos higiénicos reducirá las probabilidades de contraer la enfermedad. La Ciencia, que evalúa en qué condiciones están los laboratorios y las prioridades de limpieza. La Comunicación debe ser efectiva sin caer en la tergiversación que deriva en alarmas innecesarias.
CLAVES DE LA
ENFERMEDAD
El dengue es una enfermedad viral aguda que puede afectar a personas de cualquier edad, siendo más susceptibles los niños y las personas mayores y cuyo vector o agente transmisor es el mosquito Aedes aegypti.
Es una enfermedad eminentemente urbana y en Asia se han citado a otros mosquitos del género Aedes como vectores de menor importancia, pero no en América.
Se presenta en dos formas: Fiebre del dengue, de tipo gripal, rara vez causal de muerte. Fiebre hemorrágica del dengue, más grave que puede ocasionar hemorragias sumamente grave en niños y hasta la muerte.
Los síntomas son: fiebre, alta cefalea, dolor muscular y de las articulaciones, pérdida del gusto y del apetito, erupción tipo sarampionosa en pecho y extremidades inferiores nauseas y vómitos, dolor de estómago intenso y continuas hemorragias nasales, bucales o gingivales.
La enfermedad se propaga por la picadura de hembras que han adquirido el virus al picar personas infectadas. Las hembras son las que pican por ser hematófagas obligadas, es decir necesitan sangre para alimentarse y para que maduren los huevos. Pican a la mañana o al caer la tarde y lo hacen en las extremidades inferiores o manos de las personas y animales domésticos. El período de incubación de la enfermedad es 5 a 6 días después de la picadura. El contagio puede darse desde un día antes de la aparición de los síntomas hasta 5 días después.
Para prevenir la enfermedad, es necesario desechar todos los objetos inservibles que estén al aire libre y que sean capaces de retener agua. Mantener boca abajo los recipientes que no estén en uso. Eliminar todos los recipientes que contengan agua. Despejar canaletas de techos para que corra el agua. Vaciar baldes y otros recipientes que puedan acumular agua. Control químico (uso de insecticidas) y biológico (uso de peces larvívoros para eliminar las larvas del mosquito).
Las acciones individuales, si bien importantes, no son suficientes, sino que es necesario la intervención de toda la población y las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.

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