Un cipoleño que tiene importantes antecedentes penales pretendía que la Cámara Segunda le dé la libertad asistida.
El sospechoso fue atrapado el 27 de marzo del año pasado. La Policía logró detenerlo tras una intensa persecución mientras viajaba a bordo de una motocicleta.
El procedimiento se inició cuando el imputado transitaba por el barrio de las 1.200 Viviendas. Unas cuadras después, sobre calle Firpo al 2.000, fue interceptado. En el interior del bolso que llevaba consigo se le hallaron dos revólveres, un alicate y dos pinzas, entre otras herramientas. Fue así que quedó detenido e imputado por el delito de portación ilegal de arma de guerra.
Por este hecho, la Cámara Segunda lo condenó a un año de prisión efectiva. Al ser atrapado se constató que también había protagonizado un robo calificado por el cual iba a ser juzgado a fines del año pasado.
Sin embargo, el proceso oral se tuvo que suspender debido a que el acusado se golpeó la cabeza contra una de las columnas de Tribunales. Al conocer que el debate iba a ser suspendido, solicitó a su defensor que requiera la libertad asistida.
El sospechoso es un conocido delincuente que ya ha cumplido condenas por robo y que también ha sido imputado en causas por portación ilegal de arma de guerra. Es por esto que al haber reincidido en el mismo delito no se le concedió el beneficio de la libertad asistida. En la resolución se incluyó un informe criminológico en el que se afirmaba que “asumir que la detención por sí misma ha significado la posibilidad de un cambio subjetivo respecto de su posicionamiento frente al delito y su vida es arriesgado”.
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