Demoran el juicio contra policías por la muerte de Ismael Lucena

Demoran el juicio contra policías por la muerte de Ismael Lucena

El inicio del juicio contra cinco policías tucumanos por la muerte del joven de 25 años, Ismael Lucena, se volvió a estancar y aún no hay una nueva fecha del proceso. Hace casi 4 años que familiares y amigos esperan que este hecho de gatillo fácil llegue a juicio oral y público.

Después de una larga espera, la justicia tucumana había fijado la apertura del juicio para el 7 de abril pasado y luego se pospuso para el 13 de ese mismo mes. Sin embargo, días antes, el presidente del Tribunal, Eduardo Romero Lascano, se inhibió y todo quedó como antes, en la nada.

Han pasado 43 meses desde la muerte de Ismael Lucena, un joven de 25 años quien fue víctima del gatillo fácil en Tucumán y todavía la justicia local no puede arrancar con el juicio en el cual están involucrados cinco policías.

Por este crimen están procesados por homicidio y doble homicidio agravado, Mondino Becero y Arturo Monserrat. En tanto, por encubrimiento y falsificación de actas, José González, quien redactó la declaración diciendo que las víctimas, Ismael y Marcelo López fueron golpeados en un intento de robo por desconocidos (González estuvo detenidos unos días y salió bajo fianza). Los oficiales , Rubén Tejerina y Luis Zelarayán, también están imputados por encubrimiento agravado y desde que sucedió el hecho jamás fueron ni sumariados, prestando su actividad en forma normal en la misma comisaría.

En su inhibición Romero Lascano sostuvo que los organismos de DD.HH que apoyan a la familia Lucena pusieron en duda su integridad moral.  El magistrado fuertemente cuestionado, además por Susana Trimarco, madre de Marita Verón, decidió inhibirse para que asuma esa responsabilidad un vocal que los organismos consideren y que les brinden la tranquilidad de un juicio justo. Aunque la decisión se tomó luego de que la familia Lucena presentara un escrito solicitando un sala más amplia para que puedan participar del juicio oral dirigentes de los derechos humanos y la mayor cantidad de trabajadores de prensa.

Romero Lascano antes de salirse de la causa de Ismael, resolvió la liberación de los policías (Becero y Monserrat) dando lugar el pedido de cese de la prisión preventiva que habían realizado los abogados defensores Roberto Blasco y Cergio Morfil.

Cabe recordar que Romero Lascano es el único camarista que enfrenta un proceso de destitución por su labor en la causa “Marita Verón”, que acabó con todos los acusados absueltos (el fallo luego fue revocado parcialmente por la Corte local). Emilio Herrera Molina y Alberto Piedra Buena, se jubilaron y se liberaron de este Jury de enjuiciamiento.

El Tribunal que llevará adelante el juicio por gatillo fácil, está conformado por Alicia Freidenberg, María Elisa Molina y María del Pilar Prieto.

 “Ismael se murió convencido que lo quisieron robar”

Ismael, se dedicaba a vender flores y plantas en la vía pública, vivía en el barrio Experimental II, en Las Talitas. El 9 de noviembre junto a su amigo del barrio, Marcelo López, parten hacía la casa de otra amiga en el barrio El Gráfico. Cuando regresaban a píe, porque el colectivo no circulaba  (habían pasado las 11 de la noche), y para acortar el camino desembocaron en una calle a oscuras con matorrales a sus alrededores. Se asustan porque observan a dos sujetos (eran los policías de civil) que los seguían para robarles y llegan hasta una casa para pedir ayuda. Sin embargo,  cuando ingresan hasta la galería de la entrada principal, los dos sujetos les pegan en la cabeza los jóvenes. Allí los dueños de la vivienda confundiéndolos por ladrones intervienen también pegándoles.

Luego del escándalo en el barrio, los vecinos pidieron ayuda a la policía que interviene con un patrullero y levantan a Marcelo hasta la comisaría y a Ismael, lo envían caminando hasta un Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), porque tenía sangre, producto de una herida en la cabeza y no querían que les manche el vehículo.

“En el acta que les hacen firmar los policías, declaran que fueron víctimas de delincuentes. Y a Ismael lo dejan tirado en el CAPS. Yo no sabía nada, Ismael tenía para dos puntos en la cabeza. Le reventaron el cráneo y tuvo pérdida de masa encefálica. Antes de trasladarlo, mi sobrino estaba convencido que lo quisieron robar. Desde allí lo llevan al Hospital Ángel C. Padilla,  con fuertes convulsiones y muere a las siete de la tarde del 10 de noviembre”, recordó con lágrimas en sus ojos Isabel Lucena, tía del joven asesinado. Contó que ese día no podía llevarse el cuerpo porque recién al otro día por la mañana llegaba el médico forense de la policía.

“No bajaremos los brazos hasta que estos delincuentes estén encerrados”.

A pesar de las amenazas que recibe, a pesar de las complicaciones y difíciles situaciones, Isabel Lucena de 40 años, sigue de pie y fortalece todos los días su alma para que su sobrino encuentre justicia.

Isabel empezó a caminar sola por los pasillos de tribunales, nadie le creía y recibió muchísimas presiones. En el camino consiguió el acompañamiento de los organismos de los derechos humanos que la contienen y la ayudan en la causa. “Creo en Dios y estoy confiada en que se va hacer justicia de una vez por todas. Creo que los asesinos de Ismael quedarán encerrados”, dice muy serena Isabel, aunque confiesa que con todas las cosas que le sucedieron estuvo muy mal emocionalmente “si no fuera por la mesa de apoyo hoy yo no estaría aquí de pie, luchando”.

“Lo que le sucedió a Ismael se repite en varios lugares. Esto les sucede a chicos pobres que usan gorras. Ismael le paso porque no sabía de sus derechos y por tal fue perseguido. Ismael y su amigo no tenían antecedentes, los milicos si tienen antecedentes por abuso de autoridad. Yo lo vele, lo enterré y cuando arrojé la tierra en su cajón juré que los asesinos me las pagaban”, contó Isabel quien agregó que solicitará una vez que se inicie el juicio la cadena perpetua para los policías involucrados.

Isabel recientemente estuvo internada por un cuadro de salud complicado, sin embargo, desde el nosocomio seguía pidiendo, a través de algunos medios de comunicación, explicaciones a la justicia por el no avance del juicio.

Con un rostro curtido por las lágrimas y el estrés de los últimos años, Isabel reconoce que al principio estaba muy enojada con todo el mundo y principalmente con los policías, pero ahora sostiene que los asesinos siempre van en estar en la cárcel de su conciencia. “No hay peor cárcel que la conciencia- No creo que se quiebren. Además están respaldados por mucha gente poderosa”, aseguró y aclaró que el joven asesinado nunca se drogó como hicieron circular “y sí fuera cierto no tienen derechos de matar a nadie”.

La tía de Ismael fue contundente y adelantó que si sigue con el misterio y no se inicia pronto el juicio volverá a las calles a cortar los accesos y protestar en las puertas de Tribunales. “Parece que hay que hacer mucho lío en Tucumán para que te presten atención”.

Por Diego Tomas

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