Las labores de remoción de tierra contaminada en la Sub Estación Horacio Fernández, que tal como estaba previsto debían comenzar en horas de la tarde de hoy, se verán demoradas hasta mañana a la mañana, porque hasta entonces no llegarán los cinco camiones contratados por la empresa Secco que serán los encargados del traslado del producto de esa remoción, considerado como residuo tóxico.
Una moderna pala hidráulica de la Municipalidad de Bolívar aguardó en el lugar para prestar colaboración, hasta que una funcionaria de la empresa Secco, en diálogo con el responsable local de medio ambiente, Ezequiel Casartelli, anunció que los camiones de 20 toneladas cada uno recién arribarán a esta ciudad a la hora 7 de mañana miércoles.
Si bien se nota un clima de colaboración entre los diferentes estamentos y empresas involucradas, se respira en el lugar un ambiente de suma tensión que se alimentó por estas horas con la posibilidad cierta de que, en forma inminente, se produzcan lluvias. Ello no haría otra cosa que agravar el cuadro de situación ya que el agua aceleraría el proceso de filtrado de gas oil hacia las napas de agua y obligaría a una obra de cavado de mucha mayor profundidad.
Por eso, pasadas las 18 horas, la zona afectada estaba siendo cubierta con telas de naylon, en el intento de minimizar los efectos perjudiciales que pudieran ocasionar las lluvias, que también complicarán, en su caso, las tareas propias de la remoción de tierra y acarreo.
No ha habido aún información oficial respecto a la elección del nuevo emplazamiento de los generadores de energía que, como ya se ha informado, deberán ser cambiados de lugar para permitir la extracción del suelo donde apoyan sus bases. Trascendió al respecto que se están haciendo gestiones con la propia empresa EDEN, que tiene en el predio lugar no contaminado. Sin embargo, todo ello demandará gestiones de tipo burocrático y legal que podría demorar su resolución. Lo cierto es que allí radica uno de los inconvenientes mayores y por el cual la Municipalidad muestra mayor preocupación, ya que se intenta evitar a toda costa la interrupción de la marcha de esos generadores para así impedir nuevos cortes en el servicio eléctrico.
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