Los pedidos de nuevos trabajadores siguen sin repuntar. Las empresas por ahora prefieren sostener el plantel existente y esperar a que se aclaren algunas variables antes de incrementar su personal,
"Este resultado se explica por la caída observada en los pedidos de personal no calificado, cuya variación fue de -56,50, y en los de calificado que alcanzó -33,93% siempre en relación al mismo período del año anterior", señala el informe.
Si la comparación se realiza contra junio, el empleo calificado creció 8,93%, mientras que los pedidos de trabajadores sin requerimientos de calificación disminuyeron 2,66%. Dentro del primer grupo, la demanda de profesionales mostró un descenso de 0,92%, mientras que los pedidos de no profesionales avanzaron 14,25%.
En el análisis sectorial y con respecto al mes de junio, el rubro industria y servicios mostró una suba de su demanda laboral de 5,39% y 13,11%, respectivamente; mientras que en comercio descendió 5,47%.
La comparación interanual muestra caídas en la demanda laboral de los tres sectores, 47,46% en industria, 36,48% en comercio y 31,91% en servicios.
Al comparar el acumulado de pedidos de enero - julio 2009 respecto a 2008, se observa que la cantidad de empleos solicitados disminuyó 46,12%, lo que en valores absolutos significa una merma de 9.435 nuevos puestos de trabajo.
Con todo, el Índice de Demanda Laboral (IDL) de julio de 2009 se situó en 139,00 puntos, registrando un aumento de 5,26% con respecto al mes anterior. En relación al mismo mes del año pasado se verificó una baja de 42,64%, posicionándose nuevamente por debajo de una tendencia que continúa en descenso.
Hacia atrás
"En lo que va del año, la cantidad absoluta de pedidos es superior a aquella correspondiente a igual período en los años 2000-2003, sin embargo es inferior al de 2004-2008. La variación interanual más importante sigue siendo 2003/2002 cuando llegó a 136,01%, cifra ampliamente superior al 54,53% y 36,36% observados para los intervalos 2004/2003 y 2005/2004, respectivamente", señaló el estudio.
La razón de esta diferencia (en cuanto a variaciones interanuales) puede deberse a que durante la crisis del año 2002 la demanda de empleo se desplomó en la economía, luego al comenzar la recuperación económica creció vigorosamente, aunque a tasas decrecientes.
Actualmente, la cantidad de pedidos es menor que la cantidad demandada en 2004, en un 12%, de esta manera se deriva que el impacto del shock externo y la pérdida de confianza en la política económica del gobierno en la economía doméstica han provocado una disminución en la demanda de empleo. La desaceleración comenzó en junio de 2008, y se acentuó en los meses siguientes, siendo el punto de inflexión el mes de octubre, dado que a partir de allí la tasa de variación anual del indicador se volvió fuertemente negativa.
"Las perspectivas sobre el empleo son desalentadoras; sin embargo, la mayor o menor retracción dependerá fundamentalmente del éxito de las políticas públicas que lleve adelante el Gobierno nacional, así como también de la profundidad que alcance la crisis económica mundial en los próximos meses y cómo afecte ésta a nuestros socios comerciales", señala el Consejo Profesional de Ciencias Económicas.
De este modo, los empresarios siguen demostrando que pese a las primeras luces de recuperación que ya se perciben en muchos sectores de la economía, las decisiones de invertir y de ampliar la planta de personal siguen demorándose. Esperan, según remarcan, señales claras sobre lo que pueda pasar en el corto y mediano plazo, mientras siguen de cerca los pasos del Congreso.
Comentá la nota