Un nuevo robo se dio ayer en el centro mientras las autoridades policiales y municipales revén y planifican la utilización de las herramientas de prevención para revertir la ola de asaltos de los últimos días.
Varios comerciantes que los vieron correr con sus armas, identificaron a uno de ellos y aseguraron que durante la semana estuvo recorriendo la zona y preguntando por los precios de algunos productos.
“Terminaba de entregarle mi nieto a mi hija, volví, me senté y cuando los vi entrar me di cuenta que me iban a robar”, así le contó la situación a El Diario, Rubén el propietario del comercio a las 12.40, apenas 15 minutos después del asalto.
Los delincuentes eran dos, un hombre que sobrepasaba los 40 años, de pelo con rulos y algo largo y un joven de no más de 20 años.
“Uno tenía una 44 cromada y el otro un 38”, describió el comerciante las armas que los delincuentes le mostraron anunciándole que debía hacer lo que le dijeran.
Escape
Según contó Rubén, apenas ingresaron a su comercio, uno de los delincuentes se metió hacia el lugar donde se realizan los cambios de aceite. Allí se encontraban los empleados y el otro se quedó en el frente del local y le ordenó que le entregara todo el dinero.
Tras tomar los billetes, monto que no trascendió, uno dio el grito y ambos salieron corriendo por la calle Paraná, rumbo a Pedro Lagrave, con sus armas aún en las manos.
“No encontré las lleves del auto, si no los perseguía y no sé qué podría haber pasado”, remarcó el comerciante, que aseguró que este es el noveno asalto que sufre. El último había sido hace dos años y los delincuentes fueron atrapados a pocos metros del local por la policía.
Por la hora y el movimiento de la zona, había varios testigos que vieron correr a los delincuentes, incluso al llegar a la esquina de Lagrave y Paraná, el mayor de los dos comenzó a gritar: “¡Dónde se metió este boludo, donde está!”.
Los gritos llamaron la atención de comerciantes y transeúntes y algunos de ellos señalaron que allí reconocieron al más joven, por su fisonomía y vestimenta, como un potencial cliente que durante la semana estuvo dando vueltas por la zona y preguntó precios.
Segundos más tarde de la llegada de los delincuentes a la esquina, un Fiat Palio de color bordó, chapa patente CBM 914, llegó desde ruta 8 a toda velocidad y giró por la calle Paraná, entre Lagrave e Hipólito Yrigoyen.
Los delincuentes subieron al rodado y éste salió rápidamente por Yrigoyen hacia ruta 8, en sentido a Del Viso.
Al ver la situación, los comerciantes llamaron al 911 y el patrullero llegó a los pocos minutos e intentó perseguirlos, pero hasta la noche de ayer no hubo novedades sobre los delincuentes.
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