Mientras la cúpula interventora del sindicato de Petróleo y Gas Privados ratifica que aún no están dadas las condiciones para hacer el llamado a elecciones, delegados insisten en que sólo así se restablecerá la “normalidad” en el sector petrolero.
En la misma le piden al mandatario santacruceño que “arbitre los medios necesarios e interceda ante quien corresponda, como lo hiciera en su momento, para restituir la normalidad a nuestro sindicato”, acusando a la actual intervención, encabezada por Carlos Flaquier, de haber dejado “desamparados” a los trabajadores.
Según el mandato de asamblea, es tiempo de elegir a la nueva comisión directiva, por cuanto piden de manera urgente la conformación de la Junta Electoral, la que debería realizarse en un plazo “no mayor a 20 días”, reza el texto.
La nota se da en el marco de dos cuestiones: el fuerte cruce de declaraciones entre Peralta y Segovia, tras que este último advirtiera sobre “el voto castigo” que recaería sobre el FVS en función del manejo del conflicto petrolero y por otra parte, una cuestión positiva que tiene que ver con que, finalmente, la intervención logró que YPF se haga cargo del pago de los días caídos a los trabajadores.
Sin embargo, los delegados que responden al sector de Segovia se centran básicamente en la dilación de las elecciones como el eje central para que continúe la “preocupación” y el “malestar” entre los afiliados, en un escenario que propicia “despidos, suspensiones, persecuciones, pagos fuera de término, incumplimiento de la Resolución Nº 325 y lo más importante: la falta del Convenio Colectivo de Trabajo”, argumentan.
Por otra parte, el encuentro de poco más de medio centenar de delegados de las empresas concluyó exigirle al gobernador que interceda políticamente ante el Poder Judicial, para la liberación de los afiliados que tomaron LH3, toma encabezada por Víctor Oñate.
En la jornada de ayer, al conocerse la existencia de esta nota, hubo preocupación por parte del gobierno, habida cuenta de la posibilidad de que pueda reavivarse el conflicto que devastó las arcas provinciales.

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