Pico Truncado.- El domingo por la noche, la delegación de Rawson recibió de manos del gobernador de Santa Cruz, Daniel Peralta, la máxima condecoración del Festival Nacional Austral del Folklore de Pico Truncado en su cuadragésima segunda edición, luego de lograr el primer lugar en casi todos los rubros participantes.
El atractivo principal de la velada fue la presencia de Soledad Pastorutti, quien luego de un inicio tranquilo con la presentación de algunas de sus nuevas producciones, hizo explotar al público que se abalanzaba sobre el escenario mayor Profesor Fabián López al revolear el poncho en "Amor de mis amores".
A continuación, con su característico ida y vuelta con el público, la interpretación de sus principales éxitos y una colorida escena compartida con el turco Ale Áyame que hizo descostillar de la risa a los presentes, la Sole terminó constituyéndose como uno de los más fieles exponentes de la fiesta que significó en Pico Truncado en esta edición del festival.
Previamente, además de los cuadros protagonizados por las delegaciones de Piedrabuena, Comodoro Rivadavia y Rawson, se confirmó uno de los denominadores comunes de esta edición del Festival: la presencia de artistas locales, algo que desde hace tiempo se venía reclamando. De esta manera, como ya lo habían hecho José Sáez, Santiago Sur, el Caminante Peña, Miguel Castillo, Yenu y Mapu, esta vez tuvieron su lugar Walter Castro, Los de Gerónimo, y Manolo Peralta junto al Grupo Identidad.
Por su parte, en su vigésimo quinto aniversario, el Fortín de López realizó un intenso cuadro argumental homenajeando a los tantos egresados de la escuela que salen a buscar un futuro a otros lados, pero deciden volver por extrañar el calor que emana de la misma. Con una representación muy viva y colorida, una gran escenografía y una rica puesta en escena, el Fortín sigue al pie de la letra las indicaciones que le dicta el espíritu de Fabián. Como siempre, poniendo su alma en movimiento.
A su vez, la velada de cierre de esta edición del festival tuvo la esperada llegada de Gustavo Guichon, y el infaltable turco Ale Áyame, que luego de una colorida parodia de "Amor Salvaje" del chaqueño Palavecino hizo que la gente no quiera dejarlo ir, incansablemente solicitando "otra, otra" canción que, naturalmente, el músico-humorista caletense no dudó en satisfacer.
Un cierre de gran jerarquía con los hermanos Pedro y Emiliano Balestra, "los Fuelles Correntinos", en su primera presentación en el Festival de Pico Truncado; y Los Hermanos Miranda traídos repentinamente desde Jujuy, fueron el broche de oro es esta nueva edición de la muestra cultural más importante de la Patagonia que, más allá de algunos altibajos, parece demostrar que su vigencia se extenderá por muchos años más.



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