"Si se deja a la policía caminera librada a su suerte soy escéptico de lo que va a pasar"

El ex ministro de Gobierno provincial, Roberto Rosúa, criticó duramente a la política de seguridad socialista, a la que tildó de ser un combo de "buenos anuncios y buenas intenciones pero malas acciones".
Respecto de la policía vial que decidió reflotar la Casa Gris se mostró "escéptico" y pidió no dejarla librada a su suerte.

"La seguridad hoy está peor, está más grave", sostuvo hoy el ex funcionario obeidista. Es que para Rosúa es cada vez más importante la presencia policial en la ciudad, en los pueblos y en la ruta, y citó como ejemplo el caso de Rosario, donde "todos los días tenemos una saga importante de delitos que no se resuelven y que no se previenen".

"Creo que ha habido una actitud demagógica desde el inicio del gobierno socialista, la policía se les fue de las manos, no la controla ni gobierna y ahora se encuentran con esta situación", destacó el ex ministro. Agregó además que durante la primera gestión de Miguel Lifschitz en la intendencia de Rosario primó "una tendencia a dificultar toda la acción de seguridad comunitaria que nosotros realizábamos, y que ahora ponderan y exhiben como una idea de este gobierno".

Consultado por la reactivación de la policía caminera en Santa Fe, desactivada por corrupción precisamente durante la gestión de Obeid en 2005, Rosúa dijo que es posible monitorear esta fuerza "si se establecen mecanismos de control efectivos y serios a través de asuntos internos y de las unidades regionales (de policía), pero si se la deja librada a su propia suerte y en estado de independencia soy bastante escéptico de lo que va a pasar".

"El problema es cuando (la policía caminera) está alejada de los distintos centros de población importantes o de los lugares de jefatura, porque quedan en los caminos con bastante independencia y si a eso le acompaña falta de escrúpulos o formación pasa lo que tuvimos", concluyó Rosúa.

La Capital

Comentá la nota