Ailén y Marina Jara están presas hace casi dos años por causarle heridas leves a un hombre que intentó violarlas
El calvario de las hermanas Jara podría tener un atenuante. Ailén y Marina, las jóvenes que están presas hace casi dos años por herir a un hombre que quiso abusar de ellas, podrían recibir el beneficio de la prisión domiciliaria hasta el momento del juicio.
Hoy se llevaron a cabo las pericias psicológicas ordenadas por el Tribunal Oral (TOC)N 2 de Mercedes, que las tiene como imputadas por tentativa de homicidio. Dichas pericias fueron hechas con el fin de determinar la situación emocional de las jóvenes, con el fin de definir si se les otorga el arresto domiciliario hasta el inicio del juicio oral previsto para el 18 y 19 de marzo.
Manuel González, de la comisión por la Libertad de Marina y Ailén, confirmó a Télam desde Mercedes que "pudieron participar de la audiencia las peritos de parte presentadas por la defensa, pero el tribunal no autorizó a la funcionaria de la secretaría de Derechos Humanos de Buenos Aires quien fue como veedora".
El abogado de las hermanas, Isidro Encina, anticipó que "a más tardar este viernes vamos a conocer el resultado de la pericia y el TOC deberá expedirse sobre el pedido de prisión domiciliaria".
CASTIGADAS POR DEFENDERSE
Las jóvenes, de 21 y 19 años, se encuentran en la Unidad 8 de Mujeres de Los Hornos desde febrero de 2011 luego de haberse defendido de un intento de violación cuando llegaban a su domicilio, en el partido bonaerense de Moreno, y haber herido al agresor, identificado como Juan Antonio Leguizamón Avalos, que sufrió cortaduras leves y se encuentra en libertad.
La Asociación Argentina de Mujeres de Carreras Jurídicas presentará mañana un amicus curiae en la investigación penal.
"Pedimos como `amigas del tribunal` (amicus curiae) que el tribunal introduzca la mirada de género, que contemple la situación de vulnerabilidad de ellas que actuaron en legítima defensa ante su abusador, y que les otorgue la prisión domiciliaria", anticipó a Télam Norma Chiapparrone, secretaria general de la asociación.
"Esta situación es escandalosa, agraviante e injusta", definió Chiapparrone y se preguntó: "¿Qué hubiera pasado si ellas no hubieran tenido un cuchillo para defenderse ante un hombre que las intento violar usando un arma de fuego?".
La abogada recordó que "en muchos femicidios se `disculpa` al asesino aduciendo emoción violenta, cosa que no existe para nosotras. Entonces ¿por qué se castiga de esta manera a dos chicas que se defendieron de un abusador que podría haberlas violado o matado?"..
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