Se define el aumento del boleto

Se define el aumento del boleto
En los próximos días, debería quedar definido el aumento del boleto de colectivos en nuestra ciudad, aunque no son pocas las polémicas que rodean a la discusión por el transporte de pasajeros.

En los próximos días, debería quedar definido el aumento del boleto de colectivos en nuestra ciudad, aunque no son pocas las polémicas que rodean a la discusión por el transporte de pasajeros.

Mientras los empresarios reclaman un mínimo de entre $ 3,50 y $ 4,00, desde la dirección de Transporte se hacen números para que el incremento tenga el menor impacto posible en el bolsillo del usuario, y por ello estiman que el mínimo no debería superar los $ 2,50.

Es que no se trata solo de aumentar la tarifa para adecuarse a los tiempos, sino que se debe tomar en cuenta lo que le costaría a diario a una familia tipo, trasladarse a trabajar o a estudiar.

El boleto mínimo a $ 2, rige desde el 18 de noviembre del 2010, es decir, hace más de dos años, en que la inflación se comió una enorme porción de poder adquisitivo del catamarqueño.

Cabe recordar que antes de ello, viajar en micro dentro de los límites de la ciudad costaba $ 1,50, es decir que el aumento de un 33 % fue bastante significativo en aquellos días.

Incluso, un cuadro comparativo mostraba a Catamarca como una de las ciudades más caras para viajar en transporte público, e incluso encabezaba esa lista en la región noroeste.

Después de más de dos años de una tarifa prácticamente congelada, el boleto en nuestra ciudad quedó como uno de los más baratos del país, aunque no por mucho tiempo, según parece.

Además, si se hace una relación entre costo y recorrido que debemos hacer para llegar a nuestro destino, nos queda la sensación de que estamos pagando mucho más.

En una ciudad chica como Catamarca, cualquier lugar al que vayamos en colectivo no queda a más de 20 minutos de distancia y dos pesos no es un costo elevado.

Pero comparando con la ciudad de Buenos Aires, donde se paga $ 1,50 o $ 1,75 si no se tiene la famosa tarjeta SUBE, y se recorren distancias mucho mayores, nos queda una sensación de inequidad.

Lo que no se puede aceptar, es que intenten justificar los aumentos bajo la eterna promesa de mejorar el servicio, algo que se viene repitiendo desde hace años y nunca se cumple.

Por buen servicio se entiende coches en condiciones de higiene, seguridad y que cumplan las frecuencias en sus recorridos. Es lo mínimo que reclaman los pasajeros como para aceptar el costo de un servicio esencial en nuestra ciudad, en la que no existen alternativas más económicas para trasladarse.

“Sin subsidio costaría $ 4,17”

El año pasado, cuando la Nación y la ciudad de Buenos Aires se peleaban por el traspaso del subte, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, se acordó de Catamarca, al menos como para ponerla de ejemplo.

En una rueda de prensa, el funcionario hablaba de las bondades de los subsidios al transporte público por parte de la Nación, y señaló que en Catamarca, sin esos beneficios, el boleto mínimo de colectivo pasaría a costar $ 4,17. Los empresarios afirman que es imposible sostener el actual cuadro tarifario, que los costos son exorbitantes y que el Estado les quitó los subsidios que les permitían cierto equilibrio.

La calle Esquiú

Planeamiento Urbano de la municipalidad, analiza introducir cambios en el recorrido de las líneas de micros urbanos, sobre todo en el casco céntrico.

En ese sentido, los vecinos se mostraron preocupados por la posibilidad de que vuelvan a circular por calle Esquiú, frente a la iglesia de San Francisco.

La tradicional parada de Esquiú entre Rivadavia y Sarmiento quedó clausurada cuando se conoció que el Monumento Histórico corría peligro ante las constantes vibraciones.

Si bien el cambio trajo aparejados varios inconvenientes, con el tiempo los capitalinos se habituaron a la nueva modalidad de tránsito de micros.

Posteriormente se llevó a cabo la obra que redujo el ancho de la calle en esa cuadra, lo cual hace muy dificultoso el paso de vehículos de gran porte.

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