Consiste en un proyecto de ley que busca la construcción de 13.346 km. de caminos sin cobro directo, que se pagarían a través de un impuesto en los combustibles. Se espera que el proyecto se aplique en un futuro en Pilar.
La ruta 8 que atraviesa el partido de Pilar quedaría afuera de la primera etapa de construcciones, mientras que las autopistas Del Sol y Corredor Central quedan excluidas del programa por “ser encaradas por el régimen del peaje”, según detalla el proyecto. Igualmente el Defensor del Pueblo explicó que cree que un futuro Pilar va a entrar en el programa.
“Creo que las rutas de Pilar van a ser parte de la ley porque la Ruta 8 es parte de una red troncal. Posiblemente se concesionará el mantenimiento y no se cobrará peaje”, señaló Bargaglio.
El proyecto de ley prevé declarar de interés nacional la Red Federal de Autopistas (RFA) y le pide al Poder Ejecutivo Nacional la contratación, por concesión de obra pública, del proyecto, financiación, construcción, operación y mantenimiento de la red.
En resumen el Estado crearía un nuevo organismo que administre a la RFA, este se encargaría de la concesión de las nuevas autopistas y de regular el impuesto que se crearía para pagar a las empresas privadas, que con sus propios capitales y sin ayuda estatal debe realizar la obra.
Las nuevas obras se ejecutarán utilizando rutas nacionales ya existentes donde se duplicará la calzada actual, se construirán cruces a distinto nivel en correspondencia con rutas transversales y ferrocarriles, se construirán circunvalaciones de las zonas urbanas, se reservarán áreas de servicio cada 100 kilómetros que contarán con Centros de Control de Tráfico dotados de tecnología de última generación para la vigilancia y control del tránsito y detección de condiciones climáticas desfavorables para la seguridad del mismo.
Además, las áreas de servicio contarán con restaurantes, moteles y estaciones de servicio y siempre que las condiciones del entorno lo permitan se ensancharán los trazados hasta un máximo de 300 metros para facilitar una forestación intensiva que embellezca el paisaje, amenice los viajes, evite el encandilamiento nocturno y contribuya a preservar el equilibrio ecológico. Las obras deberán diseñarse para que permitan la circulación de bitrenes.
Impuesto al combustible
Las empresas concesionarias serán retribuidas mediante un sistema de peaje indirecto consistente en una Tasa Retributiva de Obras y Servicios de Autopistas (TROSA), que comenzará a percibirse simultáneamente con la habilitación efectiva al tránsito de cada tramo.
La TROSA se fija en dos centavos y medio de peso ($ 0,025) por cada litro de combustible líquido o metro cúbico de GNC. Este valor variará según el Índice de Costo de la Construcción que brinda el INDEC. No será afectado por impuestos y el 21% del mismo se destinará para “la rehabilitación del ferrocarril nacional” por lo que se pide la elaboración de un plan que regule la inversión de este dinero.
Del resto, el 85 % será destinado a la amortización de la inversión previamente realizada por el concesionario para ejecutar las obras y el 15 % restante, para el mantenimiento de las obras, que no podrá ser cedido a terceros y cuyo pago al concesionario estará condicionado al efectivo cumplimiento de sus obligaciones contractuales posteriores a la habilitación del tramo correspondiente.
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