Defensa sostiene que Juan Soto no ejerció violencia de género para que lo condenen por femicidio

Defensa sostiene que Juan Soto no ejerció violencia de género para que lo condenen por femicidio

La abogada del imputado por el homicidio de su exmujer  Verónica Gladys Romero confía en que el tribunal de lugar al pedido de “nulidad absoluta” al allanamiento realizado en la vivienda de Soto y aclaró que el juicio a retomarse el lunes 20 no contempla por el momento la figura de femicidio. Familiares de la víctima serán los primeros testigos que desfilarán por la sala de audiencias.

a defensora oficial número 6 Zulema Quiroga reiteró su convicción que el requerimiento de “nulidad absoluta” formulado durante la primera audiencia del juicio a Juan Soto (41) se basó en los fundamentos constitucionales y doctrinales, considerando que se han omitido todas las garantías al profesor en educación física. “No es un planteo traído al azar, me basé en la constitución, la ley y pactos internacionales”.

La defensora oficial 6 Zulema Quiroga, explicó a NORTE las razones de la nulidad planteada y el principio de inocencia no respetado.

Por otra parte, en diálogo con NORTE señaló que por el momento su defendido está acusado de “homicidio calificado con las agravantes por el vínculo, de acuerdo con el artículo 80, inciso 1º del Código Penal”. Quiroga considera que no hay elementos para hablar de femicidio de acuerdo a la figura instaurada como inciso 11 del mismo apartado.

Acerca del planteo hecho ante la Cámara Tercera en lo Criminal sobre lo desarrollado en la casa de Soto, en José Mármol 458- departamento 5- planta baja entiende que no necesariamente el tribunal presidido por Elda Torresagasti, María Susana Gutiérrez (segundo voto) y Osvaldo Verón (tercer voto) deberá expedirse el lunes 20 cuando se reanuden las audiencias. A tal punto que hasta podría diferirse la decisión de los jueces hasta el día de la sentencia.

“Hay reglas y principios constitucionales que establecen los derechos y garantías dentro del proceso penal y este planteo de nulidad, procede de las constancias objetivas que existen en el expediente”, expresó Quiroga sobre la solicitud de nulidad. Es que Soto cuando se hizo el allanamiento estaba privado de la libertad, sin asistencia de un defensor y tampoco se lo trasladó hasta su domicilio para que presencie el procedimiento encabezado por la jueza de Garantías 3, Rosalía Beatriz Zozzoli.

“Cuando se hizo el allanamiento, Soto llevaba cinco horas aproximadamente detenido y la ley procesal establece que cuando una persona está privada de su libertad y se le allanará el domicilio debe permitirse estar presente”, explicó la falla que a su entender se cometió en plena tarea investigativa que podría generar una observación del tribunal. 

Corte interamericana

“Cuando se dice que se le permitirá estar presente en el allanamiento debe estar notificado y eso no se cumplió con me defendido”, agregó la letrada. Durante la audiencia inaugural del debate oral y público, el fiscal Héctor Valdivia al pedir a los magistrados que no se dé lugar a dicha nulidad, recordó que en la casa del sospechoso se hallaba la propia jueza.

En ese sentido la defensora remarcó que lo que se cuestiona es la “garantías y derechos que debe tener cada individuo en la intervención, asistencia y representación”, por lo cual minimizó la respuesta del representante del ministerio Fiscal Público, quien también cuenta con el aporte del fiscal de Cámara Jorge Gómez.

Precisó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos dice que “la persona tiene que estar con la representación legal desde el mismo momento de la persecución penal, no a posteriori”. Y agregó: “El allanamiento es un acto de carácter definitivo porque no se puede volver a repetir, necesariamente por exigencia de la ley procesal debe darse a la persona que se le allanará el domicilio, la facultad de estar o no presente”.

 

No había sangre de Verónica en el cuchillo

En caso que el tribunal haga lugar al planteo de la defensa “no necesariamente el juicio se caerá, es solamente la nulidad de ese allanamiento”, respondió Quiroga sobre los diferentes escenarios a presentarse. En tanto habló de las pruebas secuestradas durante aquel procedimiento del 27 de marzo de 2013, cuando ya había sido hallada por un transeúnte sin vida Verónica Romero (39) dentro de su auto en avenida Las Heras y Seitor.

“Se habla que se secuestró un cuchillo que tiene sangre y las pruebas indican que no se hallaron rastros de sangre al menos de la víctima”, indicó la defensora oficial y en cuanto a la ropa y zapatillas sumados a los elementos incautados por los pesquisas,  tampoco había rastros hemáticos de Romero.

Una herida en la mano

Sobre la presencia de un corte detectado en Soto en uno de los dedos de la mano, según la defensa está relacionado a la actividad de pesca que practicó con sus dos hijas días antes que ocurriera el crimen. “Se hizo un corte compatible con la línea de pesca”, aseguró y descartó que se le hayan  encontrado otras marcas.

También puso de relieve que por el momento el docente que daba clases de educación física en una escuela del barrio España esté imputado por femicidio, sino homicidio agravado por el vínculo. “Técnica y jurídicamente no se encuentra situado en ese delito, aunque en el juicio puede ampliarse la calificación”, admitió, aunque la pena será la misma en caso de ser encontrado culpable con reclusión perpetua.

 

A Juan Soto por el momento no se lo juzga por femicidio.“Estuvo en momento y lugar equivocado”

“Me mantengo firme que Soto es inocente y lo demostraré en los alegatos, pero debo decir que la autoría del hecho no está demostrada”, afirmó Zulema Quiroga sobre la situación procesal del sospechoso  que se halla detenido en la comisaría Tercera de Resistencia desde 27 de marzo de 2013.

“De acuerdo a lo obrante en el expediente, estoy convencida que Soto es inocente”, respondió. Acerca de posible autor del sangriento ataque, la abogada dijo no saberlo porque ella no investiga y tampoco su defendido sabe quién pudo haberlo hecho.

Él la vio y estuvo con ella cerca de las seis de la tarde, y él mismo lo dijo cuándo se fue a hacer la denuncia y se encontró con la hermana de Romero haciendo lo mismo”.

Quiroga no sabe que pudo haber pasado con la maestra del Colegio Don Bosco y de la escuela 423 de Villa Centenario. “Puede haber miles de hipótesis y hasta un hecho de violencia como un robo”.

Sobre la noche que Soto durmió en la casa de su exesposa para cuidar a las dos hijas, fue a pedido de la suegra, cuando Verónica se encontraba desaparecida.

Admitiendo que su defendido se reunió con la víctima con motivo de acordar un viaje que haría con las nenas para semana santa explicó: “Por haber sido el último que la vio con vida es que lo detienen, estuvo en el momento y lugar equivocado dieciséis horas antes que encuentren el cuerpo”. En tanto descartó que la relación entre Soto y Romero “haya sido tormentosa”, dando por tierra cualquier posibilidad previa de violencia de género que luego de lugar a la imputación de femicidio.

 

Comentá la nota