Más allá de cosechar una parva de rechazos en todo el arco opositor tanto político como de los sectores gremiales, el decreto del gobierno que fijó un aumento a los docentes, consiguió dividir las aguas dentro del radicalismo.
Por un lado el gremio del SUTEF que busca con la toma de RENTAS violentar la situación a un punto sin retorno, mientras que por la otra parte la falta de "tacto" político y sobre todo de gestión del gobierno, hacen del conflicto un coctel peligroso, donde el estudiantado aparece como rehén de una situación que cada día se tensa más.
Lo cierto es que el legislador Pablo Blanco (UCR) dijo que tras el aumento por decreto estipulado por la Gobernadora para los docentes "no me voy a involucrar más como mediador" en los conflictos de la Provincia. "No tiene sentido porque después buscan dejarte pegado", dijo el legislador radical.
Blanco dijo que del decreto de Ríos se enteró "cinco minutos antes que lo anuncie por cadena" y que no tuvo ningún tipo de injerencia. "La gobernadora dijo que era una decisión tomada, le dijéramos lo que le dijéramos", afirmó. "Terminó de hablar con nosotros, se cruzó para el otro lado y lo anunció", sostuvo.
Consideró llamativa la medida, teniendo en cuenta que el legislador oficialista Marinello y el propio jefe de Gabinete Aramburu habrían manifestado su opinión contraria a un decretazo.
Teniendo en cuenta que esta decisión unilateral ocurrió apenas horas después que los legisladores se comprometieran a mediar en el conflicto, Blanco aseguró que "no me voy a involucrar más como mediador". "No tiene sentido porque después buscan dejarte pegado", concluyó.
"Nos sentimos utilizados”
Por su parte y con una postura enfrentada a la de su par Pablo Blanco, pero con la misma fuerza de "critica" la Legisladora Liliana Martínez sostuvo que “Nos sentimos utilizados... quisimos mediar en una situación que venía con mucho conflicto durante 20 días, y nos encontramos con un decreto. En ningún caso estábamos en conocimiento de esto”, sostuvo la legisladora agregando que “Me invitaron a Casa de Gobierno y creíamos que íbamos a recibir la propuesta que el Gobierno pensaba ofrecer a los docentes. En ningún caso fuimos a recibir un decreto”, reiteró.
“Hace un mes atrás le advertimos a la Gobernadora que el ofrecimiento del 8% era escaso y que iba a provocar la reacción de los docentes. Y esperamos ir a Casa de Gobierno y recibir la propuesta para poder trasladarla. No ocurrió así, nos recibieron con un decreto. Más allá de que lo comparta o no, desde el Gobierno se pensó que era una manera de descomprimir. No lo compartimos y apelamos siempre al diálogo. Recibimos este decreto, diciéndonos la Gobernadora que no quería utilizarnos de pasamanos de una decisión ya tomada”, expuso la Parlamentaria.
Además, mencionó que “hoy sacamos un comunicado donde solicitamos al gremio docente que se retire de Rentas porque es un lugar donde hay mucha gente afectada. Estamos perjudicando a nuestros vecinos y la culpa deja de ser de la Gobernadora y pasa a ser de los docentes. Hay que buscar otro mecanismo de queja o expresión y no el lugar donde se recauda y la gente hace trámites”.
Martínez Allende reconoció que “el salario de un docente, 4600 pesos, es bajísimo. Y este 23% logra recomponer la situación para quienes tienen un mejor salario. Quizás a quienes cobran menos no es tanto, y menos al hacerlo en tres partes”, aclarando que “no digo que el Gobierno tenga animosidad, pero se equivocaron mal. Debieron haber salido desde un primer momento con esta propuesta, y no el 8% y nada más. Fue una cachetada”.
Finalmente, sostuvo que “volveremos a tratar de mediar entre el Gobierno y los docentes, para que citen a los docentes a dialogar y que la otra parte abandone los edificios públicos. Hay que encontrar un punto de consenso para que se puedan sentar las partes”.

Comentá la nota