Declaran los testigos del enfrentamiento entre patota y policías en el 7 de Mayo

Declaran los testigos del enfrentamiento entre patota y policías en el 7 de Mayo
Sobre la evolución de la causa donde se investiga la muerte del joven Gabriel G. en la zona del C5, el abogado de dos de los cuatro policías detenidos por el hecho, Sergio Tomassella, charló con este medio.

El letrado explicó que declararon ante la Justicia dos nuevos testigos en la mañana del miércoles, uno propuesto por la instrucción y otro que fue solicitado por el Fiscal que declaró en base a los dichos del primero de ellos. “Los defensores no pudimos estar presentes en la declaración del segundo testigo por una cuestión relacionada con cuestiones judiciales. No se puede estar presente en la testimonial por ser un acto que no se puede reproducir. Si queremos preguntar lo podemos hacer en el juicio oral”, indicó el abogado.

Una vez que el testigo termina de declarar, la trascripción de su testimonio puede ser leída por la defensa pero sin acotar nada. Sobre esta etapa comentó Tomassella que el testigo “relató las circunstancias de la detención de los chicos en la moto y cuando van a su rescate. Según ese testimonio, no se pudo determinar el origen de los disparos”.

“El testigo se arroja al suelo cuando oye los disparos. Gabriel cae boca arriba pero el declarante se da cuenta que le empieza a salir sangre por la boca”, detalló el profesional agregando que “el móvil 26 no era el único presente en el lugar cuando el joven cayó herido”.

Resultado de pericias

“Estamos esperando las pericias entre el miércoles y el jueves, que serían determinantes”, remarcó. Sobre la posibilidad de que se hayan encontrado cerca de 20 cartuchos servidos, Tomasela afirmó: “Cartuchos de escopeta hay muchos, al igual que también hay tacos de goma y perdigones de goma pero hay vainas servidas 9 Mm, tres o cuatro, pero no estoy muy seguro”, expresó.

“Yo no puedo asegurar la cantidad de disparos que hubo. No quiero decir que los policías hayan disparado con sus armas reglamentarias, pero Paredes no tenía ninguna necesidad de disparar su arma 9 Mm porque tenía a su cargo la escopeta calibre 12 del móvil” prosiguió Tomassella, agregando que aún hay muchas versiones entorno al hecho que deben ser despejadas con las pericias cuyos resultados deben todavía llegar a manos de los jueces.

A partir de ahora las cuatro armas periciadas deben ser estudiadas y si no surge ningún dato concreto de ellas, se deberán enviar a más estudios las otras armas de los policías que participaron de los hechos al momento de la muerte. “Se deberán investigar las versiones que tengo de que uno de los chicos estaba armado e inclusive un hermano indicó que estaba sacado”, expresó el profesional.

Varios testigos afirmaron a El Comercial que existe una cantidad importante de testigos que afirmaron que en el momento de producirse la herida de la víctima, habían varios móviles policiales y no uno solo remarcando la posibilidad de que otros efectivos policiales deberían ser investigados.

“Se va a tener que ampliar la investigación si la pericia dice que la bala extraída no coincide con las armas estudiadas”, agregó sobre esta hipótesis Tomassella, afirmando que “el hecho que el plomo haya quedado en el cuerpo de la victima es positivo para poder determinar de donde salió el disparo”.

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