No fueran consideradas válidas las propuestas de las dos empresas que habían hecho ofertas para hacerse cargo del negocio.
Las propuestas pertenecían a las firmas Tercer Cuadrante SRL y Taxi Puerto SRL.
Según el decreto firmado por el intendente Gustavo Pulti mediante el que se resolvió declarar desierta la licitación, en el caso de la empresa Tercer Cuadrante se indicó que la compañía no acreditó "la realización de trabajos de similar importancia, capacidad operativa actual, poseer en la actualidad capacidad económica financiera para desarrollar el trabajo solicitado". En tanto que en el caso de Taxi Puerto SRL se hicieron observaciones similares, a la vez que se señaló que la "financiación de los equipos no se encuentra debidamente justificada y no presenta acuerdo comercial o de financiación por parte de la empresa proveedora de los equipos, como así tampoco demuestra capacidad financiera propia o posibilidad de obtención de una línea de crédito".
Esta fue la segunda vez que la gestión de Gustavo Pulti intentó concretar esta licitación, que en la primera oportunidad, también fue declarada desierta debido a que la única oferta que llegó a ser analizada por una comisión evaluadora no reunió los requisitos exigidos por el pliego.
Si bien la decisión de instalar el GPS a bordo de los taxis fue anunciada por el intendente Gustavo Pulti a finales de 2008 a poco de que fuera asesinado el taxista Luis Severiens, la medida nunca pudo ser implementada.

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