Hoy declara la testigo que definirá la suerte de los dos acusados

Hoy declara la testigo que definirá la suerte de los dos acusados
Ayer, lo hizo una sobrina de la mujer y desmintió parte de sus dichos, aunque para la querella, eso no afecta la credibilidad de lo que vio; mientras que para la defensa, confirma que la testigo miente.
Se reanudó esta semana en San Martín, la última etapa del juicio por el homicidio de José Luis Bolognezi (19) y hoy declara Ana María Puebla, la testigo clave que asegura haber presenciado la secuencia del asesinato, y que pone en la escena del crimen a los dos acusados que tiene el caso: el ex boxeador Carlos 'Metralleta' Pérez y Abdo Girala, hijo del poderoso empresario de los neumáticos Daniel Girala.

La señora Puebla llega al debate precedida por el testimonio de su sobrina, María del Carmen Barraco, que ayer aseguró ante el tribunal que Puebla le pidió mentir y decir que en la noche del crimen, ella durmió en su casa.

"Ha dicho que se quedó a dormir en mi casa y no es así, ni esa noche ni nunca durmió en mi casa", contó Barraco, testimonio que fue confirmado por su esposo, Juan Carlos Najle, que también testificó en la jornada de ayer.

"Ella me dijo: te van a llamar por teléfono y vos tenés que decir que sí, que dormí en tu casa; le pregunté por qué y me insistió: vos tenés que decir que sí y nada más", declaró Barraco ante el Tribunal.

Tanto la sobrina de Puebla como su marido aseguraron que prácticamente no se veían con Ana María Puebla: "No nos visitábamos y casi no teníamos relación. No sé por qué me pidió que mintiera, pero fue dos veces a mi casa por ese tema, la segunda vez, con un móvil policial".

José Luis Bolognezi fue asesinado en la madrugada del 14 de setiembre de 2002, en inmediaciones de la estación de GNC La Jirafa y Ana María Puebla asegura que fue testigo de aquello.

Cuando en la instrucción le preguntaron qué hacía a esa hora de la madrugada tan lejos de su casa (a más de 20 cuadras en realidad), la mujer dio varias versiones y en una de ellas aseguró que había pasado la noche en casa de su sobrina; finalmente, cuando ese argumento se desmoronó con las testimoniales de Barraco y su esposo en 2004, Puebla cambió sus dichos y aseguró que en realidad esa noche estuvo con un hombre y que para no comprometerlo, inventó que venía de casa de su sobrina.

Para los abogados de la familia Bolognezi, la mentira en la que ha incurrido Puebla no es trascendente para la causa, porque no interesa determinar el lugar desde donde venía la testigo clave: "Eso pertenece a su vida privada y no hace a lo importante, que tiene que ver con haber visto el momento del homicidio", comentó Sergio Salinas a mediados de abril, cuando Puebla debía declarar, pero cuyo testimonio fue aplazado en ese momento por el tribunal.

Muy distinto piensan los defensores de los acusados: "Tiene que explicar de dónde venía esa noche, justificar su presencia a más de 30 cuadras de su casa en plena madrugada. La verdad es que no estuvo en lo de su sobrina y no tiene cómo justificar qué hacía a esa hora, caminando tan lejos de su casa. La testigo miente, eso es claro", dice Juan Carlos Ruiz, abogado de Girala.

Puebla declarará hoy y sobre el grado de veracidad que el tribunal observe en su testimonio, comenzará a definirse la suerte de los acusados, ya que sobre esta testigo se sostiene la mayor parte de la causa.

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