El imputado declaró que “le pedía a gritos que no me mate y cuando se me vino encima forcejeámos y le quite el arma. Sólo recuerdo las luces de los disparos y que salí corriendo pensando que me seguía”. También declararon tres testigos de la causa.
La audiencia
Fue ayer, cuando exactamente a las 9.00, tal como estaba previsto comenzó la audiencia de vista de juicio por el que se investiga la muerte de Américo Argentino Britos (46), quien murió a raíz de cinco disparos con un revólver calibre 22 que le disparó el enjuiciado Walter Pablo Gutierrez (a) “El Ganso”. El hecho se registró el 21 de marzo de 2011, en una vivienda del Pasaje la Coruña 57, en el barrio San Vicente, propiedad de la víctima.
La audiencia se inició con la lectura de la requisitoria fiscal de elevación a juicio, es decir la acusación que pesa sobre Gutierrez y estuvo a cargo del Fiscal de Cámara, doctor Gustavo Manuel Zalazar y en la que se le imputa al enjuiciado la presunta comisión del delito de homicidio simple, previsto en el artículo 79 del Código Penal.
Inmediatamente después, el presidente del Tribunal, doctor Roberto Alfredo Pagotto hizo comparecer en el banquillo de los acusados a Walter Pablo Gutierrez, a quien después de la pertinente identificación le preguntó su iba a declarar lo que fue aceptado por el imputado, quien e sometió al interrogatorio de la fiscalía, la defensa y el propio Tribunal por más de una hora y media.
Los testigos
Luego el Tribunal examinó el testimonio de Carlos Javier Britos, un hermano de crianza que vivía con la víctima. El señor Britos contó que “en una época” Gutierrez “iba casi todos los días” a su casa. “Ellos tenían una relación de pareja con mi tío, pero un día se separaron y todo quedó bien entre ellos”.
“Viví toda mi vida con mi abuela (la madre de Britos) y mi tío (la víctima) y nunca ví ni supe que había un arma en mi casa”, indicó el testigo a preguntas de la defensa y recordó que el día del hecho “cuando iba llegando a mi casa vi a Gutierrez bajar corriendo las escaleras, cruzó la avenida Oyola y bajó a un chico de una moto, se subió y se fue. Llevaba algo en la mano pero no vi si era un arma o no”.
Luego declaró la señora María Inés Bulacio, vecina del frente de la vivienda de Britos, quien fue la que avisó a la Policía que se veía un cuerpo en el interior de la casa de Britos. La mujer tampoco aportó demasiados detalles a la causa.
Finalmente fue examinado el testimonio de Flavia Daniela Britos, hermana del imputado, quien contó que “una semana antes del hecho, estábamos en la placita con mi hermano (el imputado) y su esposa y vino Britos y no escuche pero vi muy bien que con un arma en la mano le ponía el caño en la frente”.
“Britos me sometió toda mi juventud, tenía terror que me matara como a Herrera”
El imputado por el homicidio de Américo Argentino Britos, el joven Walter Pablo Gutierrez (a) “El Ganso” brindó detalles hasta hoy inéditos en torno al hecho que conmocionó a la comunidad riojana, en su declaración indagatoria que se extendió por más de una hora y media.El imputado se mostró muy seguro en sus dichos, nunca dudó ni mostró una fisura en su relato y se quebró cuando dijo que “nunca busque esto. Esa noche fui a decirle que iba a dejar a mi señora y mi hija con la sola idea de que no las vaya a matar como me había dicho en reiteradas oportunidades”.
“Ese día, como a las 19.00 y 19.30, ´El Pulga´ Britos, sobrino de Don Américo me de que Britos me quería ver, entonces me fui hasta el telecentro de frente del estadio del centro y le llamé para decirle que iba a ir a la noche, pero comenzó a decir como siempre que me iba a matar a mi señora y a mi hija y yo a rogarle que no les vaya a hacer nada”.
Contó asimismo que esa noche “como a las 22.00 o 23.00 fui hasta su casa a ponerle fin a todos. Iba a decirle que iba a dejar a mi mujer y mi hija a cambio de que no les hiciera nada ni con el revólver ni con el cuchillo”.
“Llegue y estaba solamente encendido el televisor. Esa era la única luz que había en el comedor, lo vi parado y cuando entre me dijo ´no vas a servir para nada hijo de puta y me apuntó con un revólver”, declaró el imputado
Señaló asimismo que “en un momento se dio vuelta a mirar no se que cosa y aproveche y me le tiré encima y comenzamos a forcejear hasta que le quite el arma. Luego solamente vio las luces de los disparos. Nunca super si le dispare y nunca quise hacerlo. Después de esos fogonazos salí corriendo hasta las escaleras y tire el arma cerca de un árbol, iba desesperado porque sentía que Britos me perseguía”.
“A los 17 años tuve una relación, porque con los jóvenes del barrio íbamos y nos daba plata por sexo. Siempre me contaba de cómo había matado a Herrera, por lo que estuvo varios años en la Cárcel y como apuñaló a otro joven en el pulmón. Me metía miedo, yo le tenía terror”.
“Siempre me mandaba a llamar para decirme que me iba a matar a mi o a mi hija. Siempre iba y todo era sometimiento, Me amenazaba, y después de muchos años de haber terminado una semana antes del hecho, estaba en la placita con mi hermana y mi señora y llegó él con un revólver y me lo puso en la cabeza diciéndome o sos mío o no serás de nadie porque te mato”.
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