Decenas de presos en Guantánamo no reciben atención

Decenas de presos en Guantánamo no reciben atención
Organismos humanitarios denuncian que los 164 recluidos en la cárcel están abandonados. Para las autoridades, mueren de viejos.
A Tarek El-Sawah le cuesta caminar y respirar, casi no puede hablar y se duerme constantemente. Es un hombre muy obeso, con diabetes y un sinfín de enfermedades. Encerrado desde hace 11 años en una celda de Guantánamo, El-Sawah sufre a diario las torturas y vejaciones a las que son sometidos los internos de ese verdadero campo de concentración, cuyo cierre es por ahora sólo una promesa. Según dicen sus abogados, este egipcio de 55 años tiene por delante un panorama muy sombrío. "Creemos que se puede morir en cualquier momento", aseguró Sean Gleason, uno de sus representantes legales.

El caso de El-Sawah es apenas uno entre muchos: decenas de presos de Guantánamo están muy enfermos y su vida corre peligro. Así lo informaron abogados y organizaciones humanitarias, que a través de una serie de procedimientos judiciales detallaron con precisión la situación que atraviesan los internos del penal ubicado en Cuba. Un drama que crece a medida que la población carcelaria envejece –sin perspectivas de que se resuelvan sus casos– y que vuelve a poner sobre la mesa un tema espinoso para la administración Obama: el cierre de Guantánamo.

"Hay una cantidad de gente con una cantidad de problemas de salud graves", afirmó Cori Crider, abogada de la organización británica de Derechos Humanos Reprieve, que se reúne desde hace años con los presos del centro de detención.

Los ejemplos se multiplican. El paquistaní Saifullah Paracha, uno de los 164 reos del penal, tiene un grave trastorno cardíaco, pero se negó a ser atendido, ya que no confía en el personal médico militar del lugar. Otro de los presos, un sudanés que sufre esquizofrenia y diabetes, fue liberado la semana pasada por orden de un juez. El hombre estaba tan enfermo que ya no representaba una amenaza y, por lo tanto, Estados Unidos ya no tenía autoridad para retenerlo. A eso se suma la muerte de dos presos, que perdieron la vida por un ataque al corazón y un cáncer.

La prolongada huelga de hambre que comenzaron 106 reos del penal también dejó marcas en su salud. La medida de lucha, en reclamo por las condiciones a las que están sometidos, empezó en julio pasado y actualmente unos 17 presos siguen adelante con ella. Según informaron sus abogados, muchos están sufriendo problemas médicos derivados de la huelga.

Pese a la dramática situación, las autoridades estadounidenses sostienen que los presos reciben un excelente tratamiento médico. El capitán Daryl Daniel, jefe de los servicios sanitarios del centro de detención, aseguró que en Guantánamo hay 100 médicos, enfermeras y otros profesionales tratando a varios enfermos con la misma dedicación que a los propios soldados. Para Daniel, las causas de las patologías no están vinculadas con las torturas que reciben los presos –denunciadas por la ONU–, sino con el paso del tiempo. "Hay una población que envejece y que empieza a mostrar los síntomas de la gente de su edad", dijo el médico.

Mientras tanto, un amplio abanico de organizaciones sociales y humanitarias pide que el penal sea cerrado de inmediato para terminar con las violaciones a los Derechos Humanos que se perpetúan en el penal. «

El dato

Dudoso

Según el Pentágono, hay 100 médicos, enfermeras y otros profesionales.

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