La decadencia económica, el otro drama que desvela a Ucrania y a los mercados

KIEV (AFP).- El estallido de violencia y la incertidumbre respecto del acuerdo de paz amenaza con terminar de hacer trizas la frágil economía de Ucrania, ahora dependiente de la ayuda rusa y con su nota financiera degradada al nivel de una nación al borde de la cesación de pagos.
Desde hace meses, inquieta a los mercados la situación financiera de este país que renunció bruscamente, a fines de noviembre, a un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

En su lugar, Ucrania obtuvo un plan de rescate de Rusia -país del que es estrechamente dependiente-, que incluyó un crédito de 15.000 millones de dólares y una reducción del precio del gas importado, que suponen otros miles de millones de dólares.

Pero la escalada de violencia desde fines de enero, y el derramamiento de sangre de esta semana volvieron a hundir al país en una incertidumbre que no se disipa con el acuerdo de paz. Tras haber entregado 3000 millones a fines de diciembre, Rusia anuló esta semana otra entrega de 2000 millones, alegando que era antes necesario un retorno a la tranquilidad.

Los ucranianos viven una creciente angustia. Según la prensa local, la gente hace acopio de alimentos por temor a la escasez.

Algunos bancos cerraron o redujeron las horas de apertura. Tras la introducción de limitaciones al retiro de efectivo, se forman colas ante los cajeros automáticos, por lo que la federación interbancaria EMA tuvo que precisar que la medida obedecía a cuestiones de seguridad y no a problemas de liquidez en el sistema bancario.

La divisa local, la hryvnia, perdió desde principios de año un 10% ante el dólar pese a las drásticas medidas para restringir los movimientos de capitales.

En este contexto, la agencia de calificación financiera Standard & Poor's rebajó ayer la nota de Ucrania, que pasa a "CCC", y corresponde a un país al borde de la cesación de pagos. Además, la perspectiva es negativa, lo que significa que la agencia puede rebajar su calificación a corto o medio plazo.

S&P justificó su decisión alegando "la degradación sustancial" de la situación. "Pensamos que esto acentúa la incertidumbre en cuanto al apoyo financiero de Rusia en 2014, y plantea un riesgo creciente para la capacidad del gobierno de pagar sus deudas", explicó la agencia.

En los mercados, la situación de Ucrania genera pánico. Los tipos de interés de la deuda ucraniana a corto plazo se dispararon a 34%, contra 5% hace un mes. Los títulos a diez años pasaron a 11,3%, contra 8,5% en enero.

Es cierto que la tendencia era ayer hacia una leve mejora, tras las concesiones anunciadas por el presidente Yanukovich. Sin embargo, las tasas ucranianas siguen siendo superiores a las de los países de la UE en peores dificultades, como por ejemplo Grecia.

Ahora, queda la incertidumbre sobre la posición que adoptará Rusia sobre su prometida ayuda.

"Cuanto más dure el caos, más difícil va a ser para Ucrania evitar un default", constató Lilit Gevorgyan, economista de la sociedad de analistas IHS Global Insight.

"Ni siquiera Rusia está dispuesta a poner sus recursos en juego en el actual vacío político en Ucrania", añadió.

Las autoridades ucranianas ya gastaron miles de millones de dólares, durante todo el año pasado, cuando el país se hallaba en recesión, para sostener su frágil moneda. Las reservas de divisas cayeron así a un nivel peligrosamente bajo.

Según los expertos, si Ucrania se vuelve hacia Rusia, ello podría generar un freno a las inversiones occidentales. En cambio, si reanuda un acercamiento a la UE, ello acarrearía una degradación del comercio de Ucrania con Rusia, que representa un 25% del total de sus intercambios con el exterior..

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