"Me decía que sabía dónde pegarme para que no me quedaran marcas"

Así lo afirmó la ex mujer del funcionario bandeño, detenido por violencia de género.

La ex pareja del funcionario municipal bandeño -detenido por lesiones leves calificadas y amenazas en concurso real- habló con EL LIBERAL y contó con detalles las horas de angustia que vivió cuando su ex la fue a buscar a su lugar de trabajo en la localidad Los Ángeles.

“Tuve miedo de morir en las manos de mi ex. Ahora -que todo salió a la luz- el miedo es mayor”, dijo la mujer en medio de lágrimas tras recordar los momentos dramáticos que le tocaron vivir sobre la ruta 5.

“Cuando salí de la escuela y subí a su camioneta, porque en realidad le había creído que quería hablar conmigo para arreglas las cosas, comenzó a insultarme porque lo había hecho esperar. De manera contraria a todas las oportunidades en las que me insultó, esta vez decidí quedar callada”, dijo la mujer mientras escuchaba los insultos denigrantes.

Mientras circulaban por la ruta 5 “como yendo hacia Pozo Hondo, paró la camioneta y me dijo que si no iba a hablar que me baje. Cuando estábamos al costado de la ruta me obligó a ponerme la capucha de la campera y me hizo golpear la cabeza contra la camioneta”. Según contó la docente, mientras era agredida sus colegas pasaron por el lugar, pero por la alta velocidad en la que se conducían no advirtieron que ésta les pedía ayuda. “Me golpeaba con la mano abierta en la cara. Me decía que sabía cómo hacerlo para no dejar huellas en mi cuerpo”, sostuvo la víctima.

Ayuda a la policía

La víctima indicó que cuando circulaban con rumbo incierto cruzaron por un puesto caminero. “Les hice seña a los policías. Tenía miedo de que me mate, pero ellos no lograron verme o quizás hicieron de cuenta que no vieron nada”, expresó. Al ver que la situación la desbordaba y su pareja estaba cada vez más agresiva decidió “entrar en su juego. Le hablé de manera cariñosa y le dije que teníamos que retomar la relación. Que no quería estar sin él y así me llevó hasta mi casa. Allí pasamos más de 30 minutos en la vereda, encerrados en el vehículo. Me dijo que me baje, que la mande a la niñera y que traiga al bebé. Llamé a la policía y sólo salí cuando el móvil llegó a la puerta de la mi casa. Cuando estábamos en la comisaría -mientras nos encontrábamos solos- me decía que ya iba a ver lo que me iba a pasar”, finalizó la víctima.

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