Algunos reconocieron que asistieron sólo por curiosidad, otros se mostraron orgullosos por poder elegir candidatos.
La mañana fue tranquila, en Capital muy pocos fueron los jóvenes que se acercaron a votar, lo que hizo pensar que de alrededor de 14 mil habilitados, serían pocos los asistentes. Hubo un promedio 3 jóvenes por mesa de entre 15 y 17 años que figuraron en los padrones, y hasta el mediodía la mayoría de los fiscales de mesa indicaron que fueron muy pocos los chicos presentes, aunque agregaron que los pocos que lo hicieron fueron más varones que mujeres, siempre acompañados por sus padres.
La única diferencia que marcó el voto de los jóvenes con el resto de los presentes en las mesas, fue que todos se identificaron con su foto en las planillas que firmaron antes de entrar al cuarto oscuro, porque todos poseían el nuevo DNI tarjeta al haber realizado la actualización de su documentación hasta abril, lo que los habilitó a votar.
Nicolás Girado fue uno de los primeros en asistir a los comicios, concurre al Instituto Santa Teresita y se dirigió a votar al Colegio “José Hernández” con 17 años. Indicó que eligió participar del acto democrático porque deseaba “elegir a un representante y que haya más justicia”. Escogió dirigirse al establecimiento junto a su padre porque previamente ya había actualizado el DNI y simplemente optó por no dejar pasar esta oportunidad. “Estoy orgulloso porque puede elegir antes de tiempo, con este voto puedo hacer una mejor provincia y un mejor Gobierno”, finalizó. Sobre la implementación de la ley que le permite hacer uso de esta facultad expresó que le pareció una buena decisión de la Presidente y que su grupo de amigos también decidió ir a votar.
Uno de los primeros votantes con exactamente 16 años fue Bruno Sosa, que asistió también junto a su familia a la escuela Rocha Solórzano cerca del mediodía. Algo tímido, Bruno comentó que cumplió sus 16 en febrero y que asistió a los comicios “para saber cómo se siente votar”. A diferencia de Nicolás, Bruno aseguró que él actualizó el DNI ya con la idea fija de que el trámite le permitiría sufragar, aunque reconoció que su actitud llamó la atención en su círculo de amistad porque existe muy poco interés entre sus compañeros en esta nueva iniciativa.
Con 17 años, Maira Vilca también fue una de las jóvenes que asistió a los comicios. Asiste al Bachillerato 15 y mencionó que asistió por pura “curiosidad” a sufragar. Maira indicó que cuando supo que se aprobó la ley mediante la cual se la habilitaba a votar, pensó que no votaría porque se sintió muy poco preparada para participar de este acto. “No quería votar porque yo creo que a los 17 años, alguien todavía no está preparado, no como alguien más grande. Tuve que instruirme para poder votar bien”, dijo Maira.
Durante el transcurso de la tarde más jóvenes se hicieron presentes en las escuelas, y hubo gran concurrencia en algunos barrios de la Capital, como en el barrio Mariano Moreno y Alto Comedero. También se percibió una gran presencia de jóvenes entre los fiscales de las mesas. (Valeria Alfaro)
En San Pedro
SAN PEDRO (Corresponsal). Diferentes percepciones y sentimientos vivieron los adolescentes de 16 años que votaron por primera vez, las que fueron desde la incertidumbre frente a la alta responsabilidad de emitir el sufragio, hasta la emoción por esta participación en la vida democrática a la que fueron convocados anticipadamente.
Ana María fue la primera adolescente que llegó a emitir su voto en la escuela de Educación Técnica Nº 1 “Coronel Manuel Álvarez Prado”, no ocultó su emoción al ser entrevistada por nuestro diario. “Estoy emocionada. Creo que es muy importante votar e insto a los chicos de mi edad a que participen eligiendo a quienes queremos que nos gobiernen. Estuve informándome sobre los partidos que participan en esta instancia y los posibles candidatos”, dijo. La joven indicó que sintió interés en cómo debía dar este gran paso en su vida “estuve investigando y creo que sé todo lo necesario. Vengo a votar con la decisión tomada y acompañé a mi padre ya que votamos en la misma mesa”.
Muchos adolescentes de 15 años se vieron sorprendidos al ver sus nombres en los padrones. “Nadie nos dijo nada, no sabemos si podemos o no votar”, expresaron algunos.
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