“En la provincia se están tomando todas las precauciones necesarias, tras la declaración de emergencia sanitaria mundial de la Organización Mundial de la Salud, con respecto a la enfermedad del ébola. Hasta el momento no se han detectado casos sospechosos, por eso queremos llevar tranquilidad a los formoseños”, señaló en recientes declaraciones el ministro de Desarrollo Humano, José Luis Décima.
De este modo, el titular de la cartera sanitaria dijo que “al igual que en el resto de Argentina, estamos en constante vigilancia. Hasta el momento no se han detectado casos de sospecha o de alarma, pero de igual desde el sistema público de salud se han tomado todas las medidas de seguridad necesarias”.
En la oportunidad, explicó también que se considera como “caso sospechoso” a toda persona que “tenga fiebre mayor a 38° y haya tenido contacto con algún caso confirmado de ébola en los 21 días anteriores a la aparición de los síntomas; y que haya hecho algún viaje a regiones o países donde ya fue confirmada la circulación de este virus”.
Sobre el caso de detectarse algún casos sospechoso en la provincia, el ministro hizo saber que el mismo “será aislado y evaluado, además de ser asistido según corresponda y siguiendo las medidas de seguridad que se aplican en el contexto de este tipo de enfermedad”.
En cuanto a los síntomas que presenta la infección por ébola, detalló que “son dolor muscular, de cabeza y garganta, sumado a una debilidad corporal. Cuando evoluciona aparecen vómitos, rash, diarrea, fallo renal y hepático y hemorragia masiva tanto interna como externa. Cuando los pacientes llegan al estadio final, se desarrolla un fallo multiorgánico”.
Finalmente, el ministro Décima recalcó que “se ha extremado la vigilancia epidemiológica, como forma de estar alertas por si se presenta algún caso que resulte sospechoso, de modo que lo más rápido posible y siguiendo el protocolo de seguridad, se realicen las actuaciones correspondientes al igual que la notificación de los mismos oportunamente”.
El virus del ébola produce una enfermedad hemorrágica febril, según se dio a conocer. Es considerada una patología severa con una alta tasa de letalidad que va del 50 al 90 por ciento y afecta a personas de todas las edades. Como no existe vacuna ni tratamiento específico probado, resulta fundamental adoptar medidas de prevención y control de los posibles casos.
Oficialmente se indicó que el virus se transmite de persona a persona, por contacto directo (a través de las membranas mucosas o de soluciones de continuidad de la piel) con órganos, sangre, secreciones, u otros líquidos corporales de personas infectadas, o por contacto indirecto con materiales contaminados por dichos líquidos.

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