"El Cordobés" estaba imputado por el homicidio de la docente santiagueña ocurrido en septiembre. Aguardaba la fecha de juicio.
Posteriormente el caso fue puesto en conocimiento de personal de la subcomisaría de Miraflores, que confirmó el deceso del detenido. El fiscal de instrucción en feria, Mauricio Navarro Foressi, ordenó las directivas a seguir en el caso.
Castro estaba en el pabellón de los procesados, a la espera de la reanudación de la actividad judicial para conocer la fecha del debate en el horrible asesinato que lo tenía como único imputado.
Es que a fines de diciembre del año pasado, la Unidad Fiscal de Delitos Especiales había dado por concluida la etapa investigativa y había realizado su pedido de elevación a juicio.
"El Cordobés" estaba acusado del delito de "homicidio agravado por criminis causa" y había sido detenido el 5 de septiembre, el fatídico día en el que se produjo el brutal homicidio de Aranguez.
Ese día a las 6.40, la docente santiagueña que vivía junto a su hijo de 8 años en una vivienda del barrio Luis Franco, se disponía llevar a su hijo hasta la escuela para posteriormente dirigirse hacia su trabajo en el ministerio de Salud.
No obstante, la rutina quedó trunca cuando Castro irrumpió en escena y bajo amenazas introdujo a Aranguez en el interior de su automóvil Chevrolet Celta gris. El pequeño hijo se encerró en su casa a la espera de la llegada de la pareja de la santiagueña quien llegó corriendo al domicilio, debido a la demora de ella. Ahí las vecinas le dijeron lo que había sucedido y dio rápido aviso a la policía.
Aproximadamente una hora después, el automóvil fue localizado en un descampado en la zona conocida como la "ripiera D'Agostini". En su interior estaba el cuerpo carbonizado en un 60% de Aranguez, quien previamente había sido ultimada con un cuchillo.
Castro, quien habría actuado bajo el efecto de los estupefacientes, fue detenido cuando regresaba a su casa, ubicada a pocas cuadras de la vivienda de su víctima.
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